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La residencia de ancianos Mossèn Vidal i Aunòs, en el distrito de Sants-Montjuïc, vive una situación límite. Según María José Carcelén, portavoz de la Coordinadora de Residencias 5+1, formada por familias con personas mayores en estos equipamientos, unos 50 residentes de los 112 totales han dado positivo en coronavirus. Por ahora, 10 personas han fallecido. El equipamiento se encuentra en la calle de Navarra, 12, en el barrio de la Bordeta.

Las familias explican que la empresa que gestiona la residencia ha contratado a un laboratorio homologado y ha hecho tests a los trabajadores y a los residentes. El elevado número de positivos hace imposible que estas personas pueden ser atendidas en el centro. A la cifra hay que añadir que buena parte de los ingresados tienen patologías previas. En conversación con Metrópoli Abierta, Carcelén asegura que nadie de la Generalitat, que ella sepa, ha autorizado a trasladar a los pacientes. "Si no los trasladan, los están condenando a morir".

UN HOGAR RESIDENCIAL, NO UN SOCIO-SANITARIO

Se da la circunstancia de que la residencia Mossen Vidal i Aunòs es, como la mayoría de estos centros "un hogar residencial y no un socio-sanitario", precisa la portavoz de la coordinadora, de ahí que sea urgente mover a estos ancianos a equipamientos medicalizados, mutuas o centros "donde se disponga de profesionales sanitarios y un equipo médico adecuado para ofrecerles el tratamiento que sea necesario".

Al menos ocho de los fallecidos lo hicieron en la residencia, sin derivarlos a hospitales y sin recibir una adecuada atención médica. "A muchos de ellos incomprensiblemente se les diagnosticó infección de orina, como a otros muchos de los que tenían síntomas y que ahora han dado positivo en coronavirus", añaden desde la coordinadora, que califica el servicio médico de la residencia de "nefasto".

DOS PACIENTES CON FALLO RENAL AGUDO

Las criticas al centro van más allá. A dos de los ancianos se consiguió derivarlos a hospitales ante la grave situación de salud que presentaban. Llegaron absolutamente deshidratados, con los riñones secos y un fallo renal agudo, cuentan desde la coordinadora. "En la residencia no hay posibilidad de administrar suero o medicación por vía intravenosa, y por supuesto no hay servicio médico permanente. En horario nocturno hay un sólo gerocultor por planta para 28 ancianos, que ha atendido tanto a los que tenían síntomas como a los que no".

La gestión de las residencias de ancianos corresponde a la Generalitat, aunque en muchas de ellas el servicio se ha externalizado. Desde el Ayuntamiento de Barcelona se cataloga la situación de este equipamiento de Sants-Montjuïc como "muy grave", indican fuentes municipales. Por lo que ha podido saber este medio, al menos cinco personas serán trasladadas, una a un centro hospitalario y cuatro a otros centros residenciales, el miércoles. Las gestiones se están haciendo desde el Consorcio de Servicios Sociales. Según Carcelén, se trata de personas que "deambulan de aquí para allá en el centro". El número de trasladados es totalmente insuficiente, añade.

ABUSOS A UNA ANCIANA CON ALZHÉIMER

Al cierre de este artículo, Carcelén no había podido hablar con nadie de la Generalitat que le garantizara que la totalidad de los positivos serán trasladados. "Todos estos ancianos no se pueden dejar en la residencia salvo que deliberadamente se opte por dejarlos morir", subrayan desde la coordinadora. La semana pasada, con ya nueve muertos y 26 ancianos con síntomas, no se hizo una desinfección integral del edificio, sino tan sólo de los espacios comunes por parte de una empresa enviada por la Generalitat.

La residencia Mossèn Vidal i Aunòs es la misma en la que el mes pasado los Mossos d'Esquadra arrestaron a dos cuidadores, un hombre y una mujer, por maltrato y físico y sexual a una anciana. Un familiar presentó una denuncia antes los juzgados en la que aseguraba que vio como un empleado agredía sexualmente a su madre y otra la pegaba. Algunos trabajadores, como avanzó el Periódico, alertaron a la familia de que había cuidadores que maltrataban a sus padres, de 81 y 84 años y ambos con alzhéimer. Los hijos optaron por poner una videocámara en la habitación y grabaron las agresiones.

En distintas ocasiones, Metrópoli Abierta se ha echo eco de las denuncias de la coordinadora 5+1. Durante la primavera de 2017, los familiares de ancianos ingresados en cinco residencias de Barcelona criticaron el deterioro de las instalaciones, la falta de personal y deficiencias en la atención hacia la gente mayor que había en los centros, todos de titularidad pública -de la Generalitat de Catalunya- aunque eran gestionados por una Unión Temporal de Empresas (UTE), formada por OHL-Servicios Ingesan y Asproseat. Los problemas, que se iniciaron los primeros meses de 2016, eran falta de limpieza, alimentación inadecuada, escasez de material y de medicamentos, ratios de personal insuficiente, mal estado del mobiliario... Una de estos equipamientos era el de Mossèn Vidal i Aunòs.

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