La Vila Olímpica reclama una segunda salida de metro. El barrio construido durante los juegos de 1992 solo tiene ahora un acceso al suburbano situado en la confluencia de la calle de Trias Fargas con la avenida de la Icària. La propuesta busca reducir los problemas que los noctámbulos generan en la zona, principalmente entre los vecinos de Ramon Trias Fargas, de camino hacia el metro a altas horas de la madrugada.

La asociación de vecinos ha hecho llegar la idea al Ayuntamiento de Barcelona, a través de la agencia Barcelona Regional. Según el presidente, Jordi Giró, la mejor ubicación para construir la nueva salida sería entre las calles de Salvador Espriu con Ramon Trias. El lugar está muy cerca de la zona de discotecas y permitiría el acceso a ellas sin necesidad de pasar cerca cerca de las viviendas, lo que ocasiona importantes molestias de ruidos, peleas, suciedad, botellón... Sin embargo, los vecinos no se cierran a otra ubicación si la Administración la propone. Giró recuerda que el barrio ya contó hasta 1993 con otra parada entre la calle de Wellington con la avenida de la Icària, que se cerró en 1993.  

TRANSFORMACIÓN EN 2020

En el texto enviado a Barcelona Regional, una agencia pública, liderada por el Ayuntamiento, de planeamiento estratégico, urbanismo e infraestructuras, Giró recuerda que la demanda del barrio no es nueva, pero apunta que ahora es un buen momento para llevarla a cabo ante la transformación que experimentará el Port Olímpic los próximos años. La intención del Ayuntamiento es cerrar las discotecas y bares musicales en 2020 y convertir el puerto en un punto de encuentro entre la ciudad y el mar, abierto a las familias y a las actividades deportivas. La concesión de estos establecimientos acaba ese año y la intención es que los nuevos negocios se enfoquen a la náutica.

En la presentación de la transformación del Port Olímpic, la alcaldesa de Barcelona reconoció el problema de convivencia ocasionado por las discotecas de la zona. Dijo que se han producido incidentes por incumplimientos de normativas y muchas quejas vecinales. Uno de los últimos altercados vividos fue, a principios de año, una paliza a dos agentes de la Guàrdia Urbana.

Según Giró, la trasnformación del Port Olímpic provocará una mayor demanda de transporte público y opina que sería conveniente abrir el acceso lo más cerca posible. La asociación vecinal recuerda que en los planes municipales de cerrar las discotecas del puerto no se contempla la clausura de los establecimientos, mayoritariamente de ocio nocturno, de la Marina Village, cuyos clientes también ocasionan a altas horas de las noche problemas de convivencia en la Vila Olímpica de camino hacia el metro.    

GASTOS PARA REDUCIR MOLESTIAS

La asociación vecinal valora que disponer de una única salida de metro provoca problemas de convivencia en el barrio y un gasto de recursos públicos enorme (Guàrdia Urbana, Mossos, limpieza, mantenimiento, servicios sanitarios) para reducir las molestias nocturnas. Giró cree que ahora es el momento de llevar a cabo las inversiones necesarias "para dar respuesta a la transformación del litoral y solucionar una demanda del vecindario". El presidente de los vecinos afirma que la estación de Vila Olímpica -L4, amarilla- es una de las que tiene más validaciones de la ciudad y es la única de todo el distrito de Sant Martí que no tiene accesibilidad universal.