La situación que están viviendo algunos vecinos del barrio del Besòs, en el distrito de Sant Martí, no es precisamente fácil. La presencia de un clan dedicado, según denuncian los propios vecinos, al narcotráfico está generando muchos problemas de convivencia en algunos edificios del barrio.

Los vecinos de la zona han puesto en conocimiento del Ayuntamiento del distrito, de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra los problemas que vienen sufriendo en los últimos meses, pero por el momento nadie les ha ofrecido una solución a una situación que está generando angustia e incluso temor en algunos vecinos.

Los afectados prefieren mantenerse en el anonimato ya que no quieren tener más problemas con los miembros del clan, por lo que no han querido presentar denuncias formales antes los cuerpos policiales.

MIEDO A SALIR

La situación ha llegado a un punto en que algunos de los vecinos, sobre todo las personas de mayor edad y las familias con niños, se lo piensan dos veces antes de salir a la calle. No sería la primera vez que sufren amenazas por algún miembro del clan cuando se lo cruzan en la calle o en la escalera del edificio, reconocen personas conocedoras de la situación, lo que ha impedido que los vecinos puedan hacer una vida normal.

Las tensiones surgieron cuando algunos miembros del clan dedicado, presuntamente, al tráfico de drogas, logró que el Ayuntamiento les alquilara un piso, propiedad de la Sareb pero gestionado por el consistorio y dedicado a vivienda de alquiler social.

UN SEGUNDO PISO

Según denuncian los vecinos, la presencia de los miembros de este clan ha ido generando conflictos cada vez más fuertes, tanto por las actividades ilícitas que, al parecer, se llevan a cabo dentro de la vivienda como por su actitud respecto a los propios vecinos con los que comparten edificio.

También aseguran que el mismo clan ha conseguido alquilar otro piso de características similares en la misma zona, piso que también usan para las mismas actividades ilegales que el primero, según denuncian los vecinos de la zona.

DENUNCIAS SIN RESPUESTA

Los vecinos también han puesto en conocimiento de la Oficina de l'Habitatge, que es quien ha alquilado el piso a los actuales ocupantes, las actividades ilegales que el clan lleva a cabo en la vivienda y las molestias que su presencia está causando en el vecindario. Por ello, los vecinos quieren que sea esta oficina la que tome cartas en el asunto, habida cuenta de que en este tipo de alquiler social, la persona jurídica es responsable de lo que hagan los inquilinos en el interior de la vivienda.