Frenazo a la revitalización de La Mina que prometía el nuevo campus de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) al final de la avenida Diagonal en el Besòs. El centro universitario vallará sus instalaciones de zona verde y ocio a causa del aumento de la "conflictividad social". El perimetrado del parque del campus Diagonal-Besòs complementa al refuerzo de la seguridad en la zona tras el aumento de la violencia en el barrio que une Barcelona y Sant Adrià de Besòs.

Así lo detalla el Consorcio del Besòs en su última gran licitación, la del vallado del Parque del Campus Diagonal-Besòs. La entidad que preside la teniente de alcalde de Ecología Urbana de Barcelona, Janet Sanz, proyecta la construcción de una valla en torno a la zona de recreo de la UPC para "minimizar los riesgos de vandalismo y conflictividad social", según explica en el pliego de condiciones. Además, el propio Consorcio que preside Sanz (BComú) admite que el muro de separación con La Mina se elevará "tal y como se ha realizado también en el resto del campus universitario".

LA UPC LO MINIMIZA

Según informa este viernes Crónica Global, una portavoz de la UPC ha negado tajantemente que el campus Diagonal-Besòs sufra un repunte de vandalismo. "Los índices de delincuencia no son mayores que los del resto de la ciudad", ha indicado.

El centro universitario que lidera el rector Francesc Torres defiende también que el posible refuerzo de la seguridad "es algo antiguo" y por lo tanto, no noticiable. "Existe desde hace tiempo una puerta al campus", ha defendido la misma representante. En 2016 y tras la inauguración del nuevo campus, no obstante, el citado medio catalán ya avisó de "robos" a los estudiantes. Ello habría convencido al Consorcio de la necesidad de blindar la universidad.

EL SECTOR DE LA SEGURIDAD LO ENTIENDE

Fuentes del sector de la seguridad lo confirman. "No me extraña en absoluto. Hay un repunte de robos y tirones con violencia en la zona de los alrededores de La Mina y el barrio del Besòs de Barcelona", han explicado. ¿A qué se debe? "A la droga. Ni más ni menos. Se ha dejado que algunos clanes operaran impunemente con los estupefacientes tras limpiar el centro de Barcelona y ahora se está pagando", han añadido.

Otro ejemplo es el Trambesòs. "La UTE que lo opera ha pedido reforzar la seguridad en la línea que discurre paralela a La Mina por el incremento de incidentes violentos. Antes existían unos mediadores de la empresa con la comunidad. Éstos hablaban con los patriarcas del barrio y encauzaban los problemas. Ello se acabó. Ya no hay diálogo ninguno. La Mina está intratable", alertan.

DE ESPALDAS AL VECINDARIO

Josep Maria Montferrer es vecino de La Mina, historiador y activista vecinal por la dignidad del barrio. y, al respecto, cree que "ya había rumores de ello. De que reforzaban la seguridad. Lo cierto es que no me sorprende nada, porque todo lo que se ha hecho en esta zona se ha construido de espaldas a los vecinos", alerta. "El Plan de Transformación que pergeñó el Consorcio del Besòs ha servido para construir pisos, el campus Diagonal-Besòs y otras piezas. Pues bien, todas miran al mar. No hay interlocución con el barrio. Nos aíslan. Es otra forma de exclusión", opina Montferrer.

El veterano luchador vecinal, que recibirá próximamente la Creu de Sant Jordi, lamenta que "los problemas de La Mina no son solo fruto del comportamiento humano. Hay una parte de determinación física y ambiental: el urbanismo excluyente", cree. "Vallar o reforzar las entradas a la UPC Diagonal-Besòs es una política en este sentido: dejarnos como un ghetto hasta que puedan echarnos y construir en el barrio, ya que los terrenos son estratégicos", avisa. ¿De quién es la culpa? "Busquen en el Consorcio del Besòs. Con la UPC jamás tuvimos problemas. ¿Qué hizo el consorcio con el dinero de Bruselas para el Plan de Transformación? ¿Por qué no lo completó?", alerta el profesor.

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