Trabajadores de casales de gente mayor de Sant Martí denuncian una situación de "precarización" de las condiciones laborales. En un comunicado, estos empleados (dinamizadores) aseguran que el distrito ha actuado "por la puerta de atrás, sin alternativas ni humanidad", y de forma "cínica". Según los profesionales, el problema radica en un nuevo pliego de condiciones que se ha querido imponer y que les impide la conciliación laboral. Al menos siete de ellos han dejado el empleo.

Los profesionales de estos centros no eran funcionarios sino que formaban parte de la empresa que había ganado el concurso y que gestionaba los casales de esta zona de Barcelona. Fuentes de los empleados afirman que la empresa no tiene ninguna culpa y cargan contra el Ayuntamiento. "A la creciente precariedad se suma una decisión ejecutiva anunciada en el nuevo pliego de condiciones", dice la nota. La última adjudicación del servicio se hizo la pasada primavera a Esport3 Serveis Alternatius SL​ por dos años y algo más de 1,4 millones.

SIN CONCILIACIÓN LABORAL

En el comunicado, denuncian un cambio de las condiciones de trabajo que les obligaba a jornadas de mañana y de tarde. Según su punto de vista, la modificación iba en contra de la conciliación laboral, imponía "la función de apertura y cierre de los equipamientos" y se sumaba a "la ampliación sistemática de tareas para compensar la falta de personal". Según los afectados, desde 2007, está previsto la contratación de una segunda persona por casal, y hasta ahora "esta promesa se ha incumplido". 

Actividad en grupo en el casal Joan Casanelles / CASAL GENT GRAN JOAN CASANELLES
Actividad en grupo en el casal Joan Casanelles / CASAL GENT GRAN JOAN CASANELLES

En el comunicado, los exempleados aseguran que en el resto de la ciudad existen hasta tres profesionales por casal para garantizar la conciliación y la viabilidad de la gestión del servicio, mientras que en Sant Martí se prevé que el segundo profesional no llegue hasta 2022, y solo en cuatro de los nueve centros. "Es un agravio con el resto de ciudad y perjudica gravemente la calidad del servicio".

La situación ha desembocado en que "ocho" de 11 trabajadores y un coordinador han dejado el puesto de trabajo "ante un cambio de pliego aplicado a traición y sin humanidad, y justo antes de las vacaciones de verano, sin opciones de alternativa laboral a pesar de las promesas del distrito", recoge el comunicado. Los citados trabajadores renunciaron al puesto el 30 de julio después de recibir un ultimátum: o adaptarse al nuevo horario o coger la indemnización.  

RESPUESTA DEL AYUNTAMIENTO

Según el Ayuntamiento, el 1 de julio entró en vigor el nuevo contrato de los centros para personas mayores del distrito de Sant Martí, que regula el horario de apertura de los equipamientos vinculado al horario del equipo de trabajo, "para garantizar y mejorar la calidad en la prestación del servicio". Este cambio ha ido acompañado de un cambio de la empresa de gestión y coincidió con la apertura de los centros, que, hasta ese momento, habían estado cerrados por la pandemia. 

Durante el mes de julio, prosigue el Ayuntamiento, la nueva empresa realizó todos los trámites y gestiones necesarias para poder ofrecer un servicio durante agosto en los equipamientos de la Verneda Alta y de Joan Maragall y una apertura normalizada el 1 de septiembre, "coincidiendo con la plena recuperación de las actividades y de presencia del colectivo de personas mayores en los diferentes espacios". 

HORARIO PARTIDO DE MAÑANA Y TARDE

La empresa gestora informó por escrito a todas las personas trabajadoras del nuevo horario a implementar a partir del 1 de septiembre, de 9:30 a 13:30 y de 16:00 a 19:00 horas. Para el distrito, éste es el horario necesario para el correcto desarrollo de las actividades, así como para garantizar la participación de las comisiones gestoras en la nueva planificación de las actividades desde el primer momento. "La gente mayor ha sido un colectivo muy afectado por las restricciones y la recuperación de su vida activa se considera como un factor que incide en su bienestar y salud".

Una pareja de ancianos en Barcelona / EFE
Una pareja de ancianos en Barcelona / EFE

Con la anterior adjudicación, diferentes profesionales de los centros solo trabajaban por la mañana. Estas personas "decidieron libremente" si aceptaban el nuevo horario o si, como hicieron siete de ellas, renunciaban voluntariamente. "En ningún caso se finalizó el contrato de ninguna trabajadora por parte de la gestora. Por otra parte, la persona que ejercía de coordinador, y que ya estaba haciendo jornada completa, renunció porque le surgió una oportunidad profesional", subraya el municipio.

MÁS ACTIVIDADES Y MEJOR PLANIFICACIÓN

Para el consistorio, el anterior horario, solo de mañanas, limitaba la organización de actividades, la gestión de los servicios y la atención directa al público. Con la nueva cobertura horaria se pueden ampliar el número de actividades, así como garantizar una mejor planificación y organización de los espacios. "Los cambios han sido motivados por una decisión expresa de las personas sin perjuicio de la calidad en la prestación del servicio que ha quedado cubierto de forma inmediata por parte de la empresa con personas muy cualificadas y que, actualmente, están muy bien valoradas por las comisiones gestoras, al igual que la cobertura horaria".

Según el grupo municipal de JuntsxCat, que la pasada semana preguntó al gobierno por el caso en el pleno del distrito, la gestión de los casales de ancianos de Sant Martí ha sido "nefasta". El partido de Elsa Artadi recuerda que siete empleados han decidido dejar el trabajo, "pero para el gobierno del distrito no pasa nada y no da ninguna explicación".

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