La Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) prohibió el pasado noviembre a los responsables de la guardería Cobi beber y cocinar cocinar con el agua de boca. Tampoco se pueden "limpiar y desinfectar vegetales crudos". Las cañerías de la escuela, en la Vila Olímpica, son de cobre y se encuentran en mal estado. La ASPB ha dicho que el agua de boca no se podrá utlizar hasta que se haya renovado toda la red interna de cañerías. El pasado sábado, Metrópoli Abierta publicó que el agua de la escuela estaba contaminada de cobre a raíz de la denuncia de una familia con un alumno en el centro.  

El pasado 26 de noviembre, técnicos del Servicio de Control Alimentario e Intervenciones de la ASPB realizaron, casualmente, "una inspección técnica rutinaria" en la escuela Cobi. Durante la visita se observó que en la escuela se utilizaba agua mineral envasada para cocinar, beber y la higiene de la instalación. Según la ASPB, "solo se usaba el agua de las cañerías para el lavavajillas". Responsables de la guardería explicaron a los técnicos de la ASPB que el uso de agua mineral "respondía a la recomendación dada por la empresa que hace el control y el tratamiento del agua "por problemas en la red de distribución interna del agua".

"DADO EL ESTADO DE LAS CAÑERÍAS"

Muy acertadamente, la ASPB aplicó el "principio de precaución", cerró la cocina, dictó que las comidas se encargarán a una empresa externa y que se utilizara vajilla de un solo uso. Los técnicos de Salud también recogieron "muestras de agua" de distintos puntos de la red. La ASPB asegura que "los niveles de metales en el agua son correctos, pero dado el estado de las cañerías" considera que el agua no se puede utilizar para beber o cocinar. A la ASPB no le constan afectaciones a la salud de los niños o trabajadores. La guardería Cobi es casi nueva. La construcción data de 2011, pero pese a ello, el estado de las cañerías no parece ser el más adecuado, según se desprende de las palabras de la ASPB. 

La cocina de la guardería Cobi / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
La cocina de la guardería Cobi / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Paralelamente, a la nota que la Agencia de Salud Pública ha hecho llegar a Metrópoli Abierta, el Ayuntamiento ha reconocido que las cañerías del centro escolar son de cobre y que desde el primer curso -año 2011- se tomaron las medidas para asegurar el correcto uso de la red y del agua de boca. El consistorio garantiza que durante estos años se han hecho tratamiento de polifosfatos en el agua de red y análisis periódicos de la calidad del agua, que aseguran que han confirmado que el agua no presentaba problemas. Aún así, Instituto Municipal de Educación de Barcelona (IMEB) ha obligado a hacer "un uso de agua embotellada" para beber y cocinar "por precaución".

Tras conocer la noticia a través de este medio, un padre explicó el sábado que llevó a dos hijos entre 2011, cuando abrió la guardería, hasta el pasado mes de junio. "En ningún momento, a lo largo de estos años, nadie nos ha informado de nada. Estoy indignado. He preguntado a mi hija y me dice que bebían agua del grifo. ¿Tengo que hacer análisis a los niños, aunque sea preventivamente?", se pregunta. Ni Ayuntamiento ni ASPB han facilitado a este medio ningún análisis efectuado en la escuela.

MEDIDAS INSUFICIENTES

En un mail enviado a las familias la semana pasada, la directora de la escuela, Maria Roca, decía que durante ocho años, el centro y el IMEB han velado para que esta incidencia no afectara directamente al servicio educativo y la atención a los niños, “tomando medidas preventivas y de protección seguras”. Pero reconoce que la última incidencia, en noviembre de 2019, puso de manifiesto “la fragilidad de las medidas preventivas que se tomaban y ha servido para que finalmente se solucione el problema sustituyendo la red en mal estado". En el texto, la directora no aclara de qué incidencia se trata. 

Desde el sábado 21 de diciembre, como explicó este medio en exclusiva, se ha decidido sustituir las cañerías de cobre por otras de plástico estas navidades, aunque el problema persiste desde hace ocho años. También está previsto realizar analíticas de muestras de agua que se tomarán los días 7 y 22 de enero y que mirarán los niveles de cloruros, metales, legionela y potabilidad.

DOS FASES DE OBRAS

La primera fase de las obras se hará durante las vacaciones de Navidad y consistirá en la instalación de una nueva red de agua desde el punto de entrada hasta la escuela y las distintas destinaciones finales, esto es cocina, servicios y aulas. En cada aula habrá termos individuales. Dentro de cada estancia o aula se prevé utilizar la instalación actual, aunque previamente se hará una "comprobación analítica”. En el caso de que las analíticas no fueran favorables las instalaciones de los estancos afectados se cambiarán de forma progresiva.

La segunda fase de obras se hará en verano y consistirá en la sustitución de la red de agua en las estancias y aulas pendientes. El 7 de enero se hará una visita de obras para ver el estado en que se encuentra el centro y ver si las clases se pueden iniciar con normalidad el 8 de enero.

SIN DECLARACIONES DE LAS FAMILIAS

Este medio ha intentado hablar con otras familias con niños en el centro, pero éstas se han negado a hacer declaraciones. En un escueto comunicado, la AFA dice que la problemática "está en vías de solventarse" y recomienda a las familias "cautela" si se hacen declaraciones que, según la asociación, se podrían utilizar inadecuadamente.

El grupo municipal de Ciutadans, a través de la regidora Marilén Barceló, ha presentado dos preguntas al gobierno municipal, una en el Ayuntamiento central y otra en el distrito de Sant Martí, donde pide explicaciones al ejecutivo local sobre las medidas adoptadas, "con antecedentes", sobre el "grave hecho" de la guardería Cobi. En conversación con este medio, Barceló dice que llevará el tema a la comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes de enero.  

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