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El barrio del Poblenou está en pie de guerra por una macro residencia de lujo para estudiantes con 752 plazas. Esta operación urbanística, según las plataformas cívicas del barrio, “es la última operación gentrificadora que aterra al Poblenou”. Según fuentes de estas plataformas, el precio más bajo de cada habitación se sitúa por encima de los 1.000 euros y estará situada en pleno 22@.

La residencia constará de siete plantas de altura y tendrá piscina, gimnasio y cine. Su promotora, según las propias entidades sociales del barrio, es Aparto, una empresa propiedad de Hines, que ya tiene residencias similares en varias ciudades europeas. “Ahora ven en Poblenou, el barrio innovador de Barcelona, oportunidad de hacer negocio”, alertaron las plataformas a través de las redes sociales a finales de este mes de diciembre.

Esta residencia sería la tercera de estas características más grande de España, solamente superada por la Residencia Mallorca European Campus, en las Baleares, que es propiedad de MEC y tiene 1.000 plazas, y de la Residencia del Porvenir, en Sevilla, propiedad del Grupo Moraval, que alcanza las 800 habitaciones.

6.500 METROS CUADRADOS DE SOLAR

Los documentos municipales a que ha tenido acceso Metrópoli Abierta señalan que la residencia estaría encuadrada en la manzana delimitada por las calles Josep Pla, Venezuela, Pallars y Agricultura y su superficie es de 6.499,45 metros cuadrados. En el Ayuntamiento consta que en esa manzana se edificarán siete edificios de planta baja más siete pisos de altura y que se mantiene la calificación de equipamiento para la docencia, con una edificabilidad máxima de 20.000 metros cuadrados.

Según los documentos, se ha dado permiso para “la implantación de la residencia colectiva docente de alojamiento temporal” y le aplica los artículos 9, 10 y 11 del plan especial urbanístico para la regulación de los establecimientos de alojamiento turístico, albergues de juventud, residencias colectivas de alojamiento temporal y viviendas de uso turístico (PEUAT). En los documentos se especifica que dicha residencia tendrá 752 plazas.

PETICIONES DE ENTIDADES SOCIALES

Las plataformas exigen al Ayuntamiento que tome cartas en el asunto para evitar la apertura de esta residencia de lujo. Para ello, echan mano de la iniciativa municipal Decidim, que puso en marcha el programa Repensem el 22@, un “proceso participativo dirigido al vecindario del conjunto de los barrios de Poblenou, Besòs y Maresme con la voluntad de desarrollar, mediante una metodología abierta e inclusiva que garantice una participación real de la ciudadanía, una diagnosis de retos y necesidades” en estos barrios.

Los colectivos vecinales han pedido al consistorio hacer en el sitio de esa residencia “vivienda dotacional”, de la que, aseguran, está falto el barrio. La plataforma Ens Plantem asegura que rechazan el proyecto porque “estas residencias acaban funcionando como albergues o hostales juveniles. Ya lo hemos visto en otros casos y otros barrios”. Además, subrayan que “el carácter elitista que tiene contribuye al proceso gentrificador del barrio, que implica subida de precios y expulsión de vecinos”. Afirman, en este sentido, que lo que el barrio necesita son “alternativas habitacionales de emergencia, una necesidad real, no una macro residencia que además no tiene ninguna universidad cerca”.

OTRO PROYECTO RECHAZADO EN SANTS

El proyecto se dio a conocer el pasado verano, pero las alarmas entre las entidades sociales saltaron estas Navidades, poco después de ser inicialmente aprobado el plan a mediados del mes de noviembre pasado. Además, diversas plataformas se han puesto en contacto para unificar en una sola campaña la oposición a esta residencia de lujo y otra residencia similar que se construyó el pasado verano en la estación de Sants.

La propia plataforma Ens Plantem advirtió a finales de diciembre: “De Sants a Poblenou, una lucha común. Barrios habitables, barrios para los vecinos. Nos encontramos unidos en la lucha contra la gentrificación y tenemos los mismos enemigos, en este caso la residencia de Poblenou y la residencia de Sant Estació”. Y el Grup d’Habitatge Juvenil de Sants advertía a sus activistas: “Paremos la gentrificación de nuestros barrios, el encarecimiento, la expulsión, el negocio con el derecho a la vivienda de los jóvenes y estudiantes. Ni en Sants ni en Poblenou ni en ningún lugar. Fuera residencias de lujo”.