Los recortes del gobierno de Ada Colau se van concretando y cada día que pasa se van conociendo más proyectos afectados. Tras la denuncia publicada por Metrópoli Abierta de que 126 proyectos con presupuestos por valor de 75 millones se han quedado sin partida para 2019. La reforma del parque de Carles I, en la Vila Olímpica, no figura entre los citados planes, pero el presidente de la asociación de vecinos del barrio asegura que los trabajos no se ejecutarán, al menos por ahora.

El 5 de julio de 2018, la comisión de gobierno del Ayuntamiento aprobó destinar 878.802 euros para el proyecto de ejecución de un plan de mejora y mantenimiento de los citados jardines, situados entre las calles de Moscou y Wellington y el paseo de la Circumval·lació. Tras la aprobación, el proyecto se tenía que exponer públicamente durante 30 días y posteriomente ejecutarse.

REFORMA APLAZADA

Sin embargo, Giró asegura que no sabe cuándo se iniciarán los trabajos. La última noticia que tiene es que la remodelación ha caído. "En uno de los últimos plenos celebrados se informó de que la reforma se aplazaba. Hablaron de reprogramarla. Y por ahora no hay fecha para iniciar las obras", dice el presidente de la entidad vecinal.

Una de las peticiones de los residentes de la zona es que el parque fuera vallado por seguridad. "Es habitual que se produzcan robos", afirma Giró. Aunque la reforma prevista no contemplaba esta mejora y se centraba en actuaciones más estéticas y de canalización e iluminación. "Falta mucha luz y muchos vecinos no lo utilizan".

BOTELLÓN Y MACROALBERGUE

La cercanía del Port Olímpic, un punto de peleas, ha convertido este jardín de la Vila Olímpica en una zona habitual de jóvenes que practican el botellón, y raro es el fin de semana, especialmente cuando llega el buen tiempo, que no se producen problemas de convivencia. Giró denuncia que es un lugar en el que a veces duermen grupos de menores marroquíes.

Los conflictos que se viven en la Vila Olímpica se pueden ver incrementados con la apertura del macroalbergue, un hostel para 440 personas, con la llegada de centenares de turistas jóvenes en busca de fiesta. Según Giró, en el último año y medio, en la Vila Olímpica han abierto tres clubs de cannabis y 11 supermercados de 24 horas, que tienen autorizada la venta de alcohol, que esperan hacer su agosto.