La llegada del buen tiempo supone, para la mayor parte de los ciudadanos, un respiro. Días mas largos y más aprovechados, terrazas, playa… También llega la temporada de los conciertos al aire libre y las consabidas molestias para los vecinos cercanos a los recintos en los que celebran. Sobre todo si se trata de macroconciertos como los del Primavera Sound.

Esto lo saben muy bien los de las calles que rodean el Fòrum. Llevan años soportando ruido, incivismo, suciedad y, sobre todo, la dejadez, o la inoperancia, de las administraciones. Año tras año, las quejas han llegado a la sede del distrito de Sant Marti y al Ayuntamiento de Barcelona, pero las soluciones o no se han puesto en marcha o han fracasado estrepitosamente.

EL DESMADRE DEL PRIMAVERA SOUND

La temporada de conciertos y festivales diversos al aire libre en el recinto del Fòrum empieza en marzo y acaba en agosto. Según los cálculos oficiales, más de un millón de personas pasarán por el recinto en los actos que se celebran en estos meses.

Los alrededores del Fòrum se llenan de suciedad
Los alrededores del Fòrum se llenan de suciedad

Pero la asistencia no es homogénea. La mayoría de los asistentes, más de 700.000, calculando por lo bajo, acudirán a eventos musicales nocturnos, los que más molestias causan a los vecinos. Y hay que añadir todos aquellos que quieren participar de la fiesta sin tener acceso al recinto y que se pasan las horas en los alrededores del Forum, sobre todo en las zonas más pròximas a la playa.

Uno de los festivales que mayores molestias causa a los vecinos de la zona es el Primavera Sound. Cuatro días, tres de ellos laborables, en los que 226.000 personas, según las cifras oficiales, se dan cita en el recinto. Eso da una media de más de 56.000 personas diarias. A estas se suman las que acuden sin entrada y que permanecerán en los alrededores del recinto intentado pasarlo lo mejor posible. Y en ese 'lo mejor posible' nada queda excluido.

SALIDAS TUMULTUOSAS

Porque lo peor para los vecinos de la zona no es ya el ruido excesivo y sin control que tienen que sufrir hasta altas horas de la madrugada. “Este es un barrio de currantes y muchos nos tenemos que levantar cuando aún no ha acabado el ruido”, se quejan los vecinos.

Lo peor es lo que tienen que ver cuando los miles de asistentes al festival se distribuyen por las calles una vez acabados los conciertos. “Las calles se llenan de latas, meadas, vómitos, y en algunos parajes incluso condones”, lamenta José Manuel Sánchez, presidente de la Asociación de Vecinos de la Zona Forum.

“Además, muchos jóvenes a esas horas lo que menos quieren es irse a dormir, quieren seguir la marcha”, afirma. Y las calles se llenan de grupos de jóvenes, muchos de ellos extranjeros, muchos de ellos borrachos, que se pasan horas bebiendo, gritando y riendo. "Aparecen los lateros, que no solo venden latas, y la fiesta continúa", dice Sánchez.

BEBIDAS Y DROGAS

Las miles de personas que salen del recinto son atraídas, como la miel al oso, por lateros y traficantes de droga. El trapicheo que los vecinos que no han podido pegar ojo en toda la noche ven desde sus ventanas “es tan descarado que produce vergüenza”, denuncian.

Además, la presencia de la policía es irrisoria. En los días de mayor afluencia, un coche patrulla y entre 14 y 16 agentes. “De risa”, lamentan desde las asociaciones vecinales de la zona. Y lo peor es cuando ocurre alguna incidencia. “El coche patrulla desaparece para llevar a quien sea, un menor o un detenido, a su casa o a la comisaría”, dice Sánchez.

“También hay agentes cívicos, pero no pueden hacer nada, se ríen de ellos, no tienen ninguna autoridad”, dice. Y corrobora la nula autoridad que transmiten con la actitud que muestran ante las actividades de la agente: “A las puertas del recinto les dan trípticos con consejos como no bebas o no te drogues… ¡¡¡a gente que ya está borracha o drogada!!! Y ves como los tiran al suelo entre carcajadas”, denuncia Sánchez.

SOLO ES EL PRINCIPIO

Pero el Primavera Sound no es el único. Hay otros cuatro grandes festivales con un resultado similar, Off Week, Cruilla y DGTL, además de otros eventos calificados como familiares que en realidad centran sus actividades principales en conciertos de música.

Los restos de la 'batalla' son visibles en los alrededores del Fòrum
Los restos de la 'batalla' son visibles en los alrededores del Fòrum

Y los vecinos saben que eso se transforma en ruido, bebidas y salidas masivas del recinto que acaban con mucha gente deambulando por las calles en las que continúan con su fiesta particular.

A todo esto hay que añadir el ruido. Ni siquiera las normas están claras, ya que el Ayuntamiento establece unos márgenes y la Generalitat otros, mucho más estrictos.

Sin embargo, se tomen como referencia los que se tomen, el incumplimiento es flagrante. Por eso, los propios vecinos han hecho las suyas propias y los resultados son escandalosos. El valor máximo en decibelios que deberían soportar los vecinos no debería ser superior a 53 db por la noche. Sus mediciones superan ampliamente esta cifra.