Los Mossos d'Esquadra investigan dos posibles casos de abusos sexuales a dos niñas de cinco años en la escuela Grèvol del barrio del Poblenou de Barcelona. Las madres denunciaron a la policía que sus hijas sufrieron "tocamientos en las partes íntimas" por parte de un chico de 15 años, estudiante de 4º de ESO del mismo centro. 

Los hechos ocurrieron el 30 de enero y el 20 de febrero de este 2020. Raquel (nombre ficticio), una de las madres, explica que en los dos casos el supuesto autor llamó a las dos niñas y abusó de ellas en una escalera de este centro del distrito de Sant Martí. La progenitora denuncia la actuación del equipo directivo y reprocha que la escuela Grèvol no cuente con protocolos destinados para estos casos. Otra madre sospecha que su hijo podría ser también víctima del presunto abusador, lo que supondría que, al menos, se habrían producido tres agresiones. El menor tiene pesadillas continuas y se muestra reacio a cualquier contacto físico.

CARTA A LAS FAMILIAS

"No tienen formación sobre abusos", recrimina la madre que ha hablado con Metrópoli Abierta. La mujer ha puesto dos hojas de reclamación al centro por no disponer de un protocolo contra los abusos sexuales y por tardar tres semanas en redactar una carta a los padres de la escuela explicando lo sucedido. Finalmente, la escuela envió a las familias la misiva que facilitó la identificación del supuesto autor, después de que una compañera le delatara a la escuela, y ésta lo comunicara a los mossos, aunque la identidad del agresor no se ha dado a conocer.

En la carta, la dirección del centro informa que se ha activado el protocolo de actuación entre los departamentos de Treball, Afers Socials i Famílies y Ensenyament que se contemplan en las situaciones de maltrato infantil y adolescente en el ámbito educativo. La escuela comunicó a los padres que trasladó la información de la que disponía a la inspección educativa, al Consorci d'Educació de Barcelona, la Fiscalía de menores y a los mossos. Este miércoles, este medio intentó sin éxito obtener el punto de vista del Consorci, del que depende la escuela. 

En la carta, a la que ha tenido acceso este medio, la dirección reconoce que existen dos denuncias por parte de dos familias del centro de que sus hijos han sufrido tocamientos por parte de un alumno más mayor por encima de la ropa en horario escolar.

La madre acudió con la pequeña a la Unidad Funcional de Abusos a Menores (UFAM) del Hospital Sant Joan de Déu donde una pediatra entrevistó a la menor. La niña explicó los supuestos abusos a través de un dibujo donde describió a un niño "mucho más grande" junto a ella y con un largo brazo que llegaba hasta sus partes íntimas. 

CRÍTICAS A LA REACCIÓN DEL CENTRO

La escuela informó a los padres de que había tomado "medidas concretas de actuación que impliquen extremar la observación y vigilancia, prevención de espacios y evitar posibles situaciones de riesgo". Según Raquel, las precauciones del centro no fueron suficientes, pues no evitaron un segundo posible abuso producido el 20 de febrero. La tardanza en el envío de la carta, sigue la madre, –realizado el 21 de febrero– permitió al joven volver actuar.

Raquel explica que acude a los medios de comunicación para "poner fin a esta situación". Afirma que está "desesperada" y "angustiada". "He hecho todos los trámites legales que podía hacer. Cada día cuando dejo a la niña en la escuela, me da un vuelco el estómago", comenta. Denuncia que el supuesto agresor de su hija asiste a las clases con normalidad y no entiende que no tenga derecho a conocer la identidad del joven.

"Mi hija no se puede proteger. Si no sé quién es el agresor, cómo la puedo defender? ¿Hasta qué punto es legal que la víctima no conozca la identidad del agresor?", se pregunta Raquel.

PROTECCIÓN DEL MENOR

Como el supuesto autor de los hechos es menor, los mossos no han comunicado a Raquel la identidad del joven. La dirección de Grèvol también la conoce, pero se niega a decírselo a la madre. La progenitora también reprocha al centro que una coordinadora mostrara a la niña tres fotos de alumnos para que identificara al posible agresor. La madre no entiende esta actuación y considera que podría haber "dificultado" la identificación del joven. 

La escuela transmite en la carta dirigida a los padres un "mensaje de calma", subraya la "tolerancia cero ante cualquier situación de violencia" del colegio y pide a las familias que comunique a la dirección cualquier "conducta inusual" o "comentario que genere inquietud". La madre señala la lentitud del centro en reaccionar y critica que no hayan hecho "nada" para identificar al agresor de su hija.

CHARLAS SOBRE SEXUALIDAD

La escuela Grèvol tenía previsto implantar a medio plazo un programa de charlas y formaciones sobre "afectividad y sexualidad". Debido a estos dos posibles casos de abusos sexuales, el centro planificará estas actuaciones para este curso.

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