El lago mayor del parque de Diagonal Mar continúa generando polémica. El vaciado anual que se lleva a cabo para limpiarlo provoca, según los conservacionistas, más perjuicios que beneficios, sobre todo por lo que supone para la fauna presente en el parque o que lo usa como lugar de descanso. Sus quejas, sin embargo, caen año tras año en saco roto.

Varios son los motivos de malestar entre el colectivo naturista que se muestra contrario a cómo el Ayuntamiento gestiona esta actuación. En primer lugar, mantener el lago vacío durante un mes es injustificable ya que la limpieza se puede hacer en menos de una semana. Según el ornitólogo aficionado Ricardo Ramos, gran conocedor de la fauna del parque, las argumentaciones del Ayuntamiento para justificar esta actuación se vuelven en contra del propio consistorio. No niega que se deban limpiar los residuos que se puedan acumular en el lago, aunque afirma que esta acumulación se evitría si a lo largo del año se realizase un mantenimiento adecuado de las instalaciones acuáticas del parque, empezando por la reparación de la tuberías rotas que impiden que haya una circulación de agua durante el año que evitaría la acumulación de residuos, al tiempo que oxigenaría el agua y evitaría la proliferación de algas que en su descomposición generan buena parte de los residuos.

UN MES POCO ADECUADO

Además, el Ayuntamiento defiende que el mes de enero es el más adecuado para llevar a cabo esta limpieza, argumento que tampoco convence a los conservacionistas. Ricardo Ramos afirma que “es cierto que el invierno es la mejor época del año ya que hay menos actividad biológica, pero no el mes de enero. Es ahora cuando las parejas de ánades están en el lago para la cría, pero se tienen que ir cuando lo vacían. Y lo mismo pasa con las ocas y con las gaviotas de Audouin, que son aves protegidas. Por ese sería mejor hacerlo en otro mes, como en noviembre”.

Ramos insiste en que el nulo mantenimiento del parque es el que provoca todas estas situaciones. “Sólo hay que ver cómo están de abandonados el lago superior y el que hay al otro lado de la calle Taulat. Se supone que no tienen agua porque las tuberías están rotas. Bastaría repararlas para que la situación mejore sensiblemente. Hay que tener en cuenta que cada vez que se vacía el lago se eliminan un montón de animales que viven en él. Sé que hay algunas especies que se deben eliminar del medio ya que son invasoras, pero se debe hace con cuidado y procurar que esos ejemplares no acaben en el medio natural”.

Pese a que año tras año los expertos han pedido al Ayuntamiento que empiece por arreglar las tuberías rotas para volver a tener agua en todas las instalaciones del parque y que, si tiene que vaciar el lago para proceder a su limpieza lo haga en otro periodo y en menos tiempo, el consistorio mantiene la misma política desde hace tiempo, algo que en los medios conservacionistas se interpreta como una decisión política contraria a los intereses del parque, de la fauna y de los vecinos del barrio.