La nueva concesión del recinto de Palo Alto sigue encallada. La oposición ha tumbado el proyecto presentado por el consistorio para aprobar el pliego de condiciones que deberían regir el futuro del recinto y, cuando apenas faltan unos meses para la celebración de las elecciones municipales, las dudas sobre el recinto, que se encuentra en el barrio de Diagonal Mar, se mantienen.

El equipo de gobierno presentó en la última Comisión de Economía y Hacienda el pliego de las cláusulas reguladoras para la concesión del uso privativo de una parte del complejo de Palo Alto. Sin embargo, la mayoría de los grupos de la oposición recriminaron a Josep Maria Montaner, concejal de Vivienda, y concejal del distrito de Sant Martí, en el que se encuentra el recinto, la incapacidad mostrada para negociar con las partes implicadas el futuro de la gestión de Palo Alto, además de que mostraron su negativa a aceptar los porcentajes que la propuesta del consistorio pretende otorgar para uso público y uso privado de la instalación. La propuesta fue rechazada con los votos contrarios del PDeCAT, el PSC, C's y PP, la abstención de ERC y la CUP y los votos favorables de BeC y el regidor no adscrito Joan Josep Puigcorbé.

RETRASO

Además, la oposición considera improcedente que el equipo de gobierno del Ayuntamiento no haya sido capaz de resolver este asunto mucho antes. La concesión que se hizo a la Fundación Palo Alto para que gestionase el recinto acabó el pasado mes de abril, aunque entonces se optó por prolongarla durante un tiempo para permitir la elaboración del pliego de condiciones que regirá el concurso público.

Ocho meses después, el asunto sigue sin avanzar y la oposición acusa a los responsables del Ayuntamiento de haber dejado pasar el tiempo sin haber evidenciado una clara decisión de resolver el asunto. Ahora, el tiempo apremia, aunque los responsables municipales podrán presentar un nuevo pliego de condiciones en la próxima Comisión de Economía y Hacienda.

NEGOCIACIÓN

Sin embargo, si no quieren encontrarse con otra negativa, el gobierno que encabeza Ada Colau deberá negociar con los partidos de la oposición las condiciones del pliego y los usos que deberán darse a la instalación en el futuro.

Pero, además, los grupos que han votado en contra del proyecto han defendido la necesidad de que el Ayuntamiento mantenga conversaciones tanto con los actuales responsables de la fundación que gestiona Palo Alto como con los vecinos, sobre todo con los de Diagonal Mar. Y recuerdan que, aunque se hizo un proceso participativo, la participación de los vecinos fue escasa.

CRITERIOS DIFERENTES

Por otro lado, los grupos de la oposición han cuestionado las argumentaciones diferentes que se ofrecen desde el consistorio para este tipo de condiciones, según del recinto de que se trate.

En la misma comisión, el gobierno ofreció tras soluciones diferentes para tres casos similares: la gestión de un recinto público.

Se trata de los casos de Can Batlló, Can Ricart y Palo Alto. Para el primero, el consistorio ha propuesto, y ha sido aprobado, una concesión directa, sin concurso público, por un periodo de 30 años, prorrogable otros diez, a la Associació Espai Comunitari i Veïnal Autogestionat de Can Batlló; para Can Ricart, la propuesta es la concesión del uso de algunos edificios que ya están rehabilitadas, a la Fundació Privada AAVC por un periodo de quince años prorrogable; y para Palo Alto, la concesión se hará por medio de un concurso público y, para el espacio de uso privado, será de cinco años, prorrogable dos y medio.