Este viernes por la mañana, tras la denuncia de Metrópoli Abierta, los okupas de la calle Independència (entre Mallorca y Provença) han levantado el campamento. Al parecer, según sostienen, han "conseguido frenar el desalojo" que quería llevar a cabo la propiedad, empresa Egnatia Capital S.L, en el piso de enfrente, y es por eso que abandonan la calle hasta próximo aviso. Sin presión alguna de las autoridades. Eso sí, los muebles los “restos” de la fiesta ahí han quedado, tal como se puede apreciar en la imagen.

Ese “chiringuito”, tal como lo denominaron los vecinos, se convirtió en un quebradero de cabeza para algunos. “El domingo por la noche montaron una fiesta con música a todo volumen hasta altas horas de la noche”, relata Neus Argilaga, de la empresa Motos Barcelona, a Metrópoli Abierta.

LA GUÀRDIA URBANA CONOCÍA EL CASO

Los vecinos, desesperados, llamaron a la Guàrdia Urbana que, de hecho, estaba al corriente del caso. “Habían negociado con ellos para que bajaran el volumen de la música y nos dijeron que habían pasado nota al distrito informando sobre la situación... porque ellos no iban a hacer nada sin instrucciones políticas”, cuenta la vecina.

Imagen del campamento okupa en la vía pública de Sant Martí / MA
Imagen del campamento okupa en la vía pública de Sant Martí / MA

La zona en la que se habían asentado lleva desde mayo cortada al tráfico a causa de las obras que está llevando a cabo Adif. Otro aspecto criticado –y motivo de queja en las audiencias públicas– entre los habitantes del Camp de l'Arpa del Clot.

Cabe recordar que Sant Martí es uno de los más azotados por el incivismo, el ruido y la suciedad. No obstante, es el distrito más paradójico de Barcelona. En él conviven el modernismo del 22@, la movida cultural del Poblenou y las numerosas startups con las decenas de chabolas, el “mercado de la miseria” y la creciente inseguridad del Besòs