Las obras de construcción de las salidas de emergencia del AVE, entre las calles de la Independència y Mallorca, indignan y levantan ampollas entre vecinos y comerciantes. Los trabajos se han iniciado con años de retraso y bloquearán durante un año y medio largo el Camp de l'Arpa del Clot, hasta finales del 2019. El barrio está que trina, no con la remodelación, que es totalmente necesaria, sino con una mala planificación que repercute también al Clot y al entorno de la Sagrada Família. Otras reformas paralelas por el mismo motivo se llevan a cabo en Nàpols con Mallorca y Provença con Comte d'Urgell.

Vecinos y comerciantes han puesto en marcha un blog en el que narran el día a día de las obras del AVE. Denuncian la inseguridad y la mala planificación y que se ha primado "la comodidad de los bienes de ADIF sobre la seguridad ciudadana y el bienestar del barrio". Una de las quejas más reiteradas es sobre la ocupación del espacio publico y las medidas de vallado. Un paseo por la zona no deja lugar a dudas. Una gran valla totalmente opaca corta por casi completo la calle de la Independència.

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Obras de canalización en la zona donde se hacen los trabajos del AVE, con aceras muy estrechas.

Desde la calle de Provença, por encima de las obras, no se ve nada de lo que ocurre al otro lado de la tapia. Vecinos y comerciantes dicen que el cierre, hecho con mamparas de chapa, genera inseguridad y protege a los delincuentes de ser vistos. Los ciudadanos de esta zona del distrito de Sant Martí quieren que la valla sea de rejas y mallas, "traslúcidas, como las que se utilizan en la mayoría de obras de la ciudad, porque permitiría mayor visibilidad y una menor impunidad ante posbles actos delictivos".

PASOS ESTRECHO Y MAL ILUMINADOS

Los pasos estrechos que se han dejado en algunos tramos de acera está muy mal iluminados. En algunos puntos, el espacio libre es tan mínimo que hay personas a los que les cuesta entrar en sus casas. La mala planificación ha llegado incluso a instalar "modulos de mas de dos metros de altura tan cerca de las fachadas que facilita el acceso a las viviendas bajas a través de los balcones", denuncian en el blog vecinos y comerciantes. Los afectados reclaman aumentar la vigilancia en la zona, especialmente de noche.

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Aceras con obras, en la zona del AVE, con pasos muy estrechos para los peatones.

Andrés Santalices Neus Arjilaga están del taller Motos Barcelona, en Mallorca con Independència. Neus dice que el próximo 25 de junio se instalará, justo delante de su negocio, más de 100 metros de mamparas metálicas y módulos de servicios de las obras del AVE de más de dos metros, la misma que se puede ver ahora en las aceras próximas. "Quedaremos aislados. No habrá ningún tipo de visibilidad. Es un riesgo para la seguridad de las personas", dice Neus.

Los pasos estrechos, además, son utilizados por ciclistas y motoristas para circular a su antojo, sin ningún tipo de visibilidad. Como ha podido comprobar Metrópoli Abierta, los hay que circulan con cuidado y empujando el vehículo, pero otros lo hacen sin respetar ningún tipo de normativa. Andrés explica que el pasado martes, la Guàrdia Urbana, puso diversas sanciones. "Pasó un coche camuflado y vio una persona que cometía una infracción. La multaron. Los agentes se quedaron un buen rato por la zona y en 40 minutos sancionaron a siete conductores", afirma Andrés.

LIBERAR ACERAS

Los afectados quieren que los módulos que los operarios utilizan como comedores y oficinas se trasladen a otro lugar más alejado de la zona de obras para minimizar el impacto. "No pasaría nada si estas personas recorren una calle o dos para ir a los módulos. Las aceras sólo hay que ocuparlas por aquellos elementos de las obras que sean imprescindibles. Las aceras hay que liberarlas. La gente se podría mover con más comodidad. Viviríamos más tranquilos", subraya Andrés.

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Suciedad en los aledaños de las obras del AVE, en Independència con Mallorca.  

Otra de las quejas es la falta de limpieza. Los contenedores se han quitado del lugar de las obras y es fácil ver bolsas de basura por los suelos y muebles y cartones que tardan en recogerse. Vecinos y comerciantes reclaman reforzar los puntos de recogida y exigen sentido común para evitar que las zonas de acceso a la obra estén justo encima del paso de peatones. "Cuando abren la puerta, fácilmente se puede dar un golpe a una persona que esté cruzando". Otro aspecto que ha levantado ampollas es que los trabajadores usen el recinto acotado como aparcamiento para sus coches particulares.

CIUTADANS, MUY CRÍTICO

La regidora de Ciutadans, Marilén Barceló, critica la improvisación con que se ha planificado la obra. "Sólo ha habido una reunión y apenas fue gente por la hora en la que la celebraron", denuncia. Barceló hace suyas las reivindicaciones vecinales y de los comerciantes y reclama también un vallado traslúcido y más seguridad. Una de las mayores preocupaciones de la regidora es la facturación de los comercios, entre ellos los negocios de restauración que han tenido que quitar las terrazas.

Uno de los establecimientos que ha ya notado los efectos de las obras es un estanco situado en la calle de Mallorca. Antes había una parada de bus cercana y los peatones paraban a comprar. También había conductores que se detenían en los chaflanes y entraban al estanco. En un mes, el negocio de María Ángeles Ortega ha perdido casi la mitad de la facturación.

La falta de información es evidente. Metrópoli Abierta ha intentado encontrar el anuncio de las obras, con el presupuesto, los trabajos que se realizan y la duración. "No existe", dice Andrés. Hace un mes, el regidor del PDeCAT, Raimond Blasi, denunció que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) inició las obras sin comunicarlo a vecinos ni comerciantes, lo que genera múltiples molestias. Así será el próximo año y medio.