Hallado un nuevo refugio antiaéreo de la Guerra Civil en Barcelona. La instalación se ha encontrado en la confluencia de las calles de Mallorca con Independència, en el distrito de Sant Martí. Éste es uno de los puntos donde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ejecuta una obras de construcción de las salidas de emergencia del túnel del AVE. que debe unir las estaciones de la Sagrera y Sants.

Según la información que figura en la página web de la empresa de servicios topográficos, Altiplà, la parte accesible del refugio tiene unos 20 metros, aunque únicamente los seis y siete primeros metros "tienen la estructura propia del refugio acabado y una escalera de acceso". Con acabados de bóveda catalana, el refugio tiene una anchura de 1,30 metros y una altura de 1,90 metros. La periodista Cristina Palomar ya mencionó la existencia del citado refugio en el artículo de opinión El Clot, un barri assetjat per les obres

El resto de la estructura que Altiplà ha inspeccionado, junto a la empresa Àtics (que se dedica a la gestión y a la difusión del patrimonio arqueológico e histórico), no está terminada. El techo de bóveda catalana desaparece y solo quedan algunos tramos de paredes construidos. En ese punto, el refugio ya es de tierra. La inspección, explica Altiplà en su informe, se hizo hasta donde la altura y las condiciones lo hacían posible. Los años que el refugio lleva tapado y en desuso han provocado que la parte más honda se encuentre llena de sedimentos. 

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Entrada al Refugi 307, que se encuentra en el Poble-sec, y que se puede visitar / TURISME DE BCN

Durante la Guerra Civil, en Barcelona se construyeron unos 1.400 refugios. La capital catalana fue la primera ciudad con bombardeos sistemáticos contra la población civil. La Junta de Defensa Pasiva de la Generalitat encargó a un joven ingeniero, Ramon Perera, un sistema de defensa contra los ataques. La mayoría de las instalaciones fueron construidas por la población civil. Los hombres excavavan y construían los refugios y los niños y las mujeres retiraban los sedimentos y restos de tierra. 

Unos pocos refugios se han conservado y se pueden visitar. Es el caso del Refugi 307 del Poble-sec y de las instalaciones de la plaza del Diamant, la plaza de la Revolució y de la plaza de les Heures. Otros muchos no se pueden visitar, porque se encuentran en edificios privados, y otros no se han conservado. Así pasó con el que se encontró hace una década en la plaza de las Navas. El refugio fue descubierto durante las obras de construcción de un aparcamiento subterráneo, pero no se conservó pese a las protestas vecinales. El informe arqueológico del Museu de Historia lo desaconsejó por no aportar ninguna singularidad.