El interés de los vecinos de los barrios de Diagonal Mar i el Front Marítim y Poblenou en el futuro del recinto de Palo Alto parece más una ilusión del equipo de gobierno del distrito de Sant Martí que una realidad. Por lo menos eso se desprende de la asistencia de los vecinos a las dos procesos participativos que ha convocado el consistorio para dar a conocer sus propuestas y recoger las peticiones vecinales.

Desde diciembre del año pasado, el Ayuntamiento inició un proceso para decidir el futuro de Palo Alto. La concesión de los últimos 20 años acabó el mes de abril y la intención del consistorio es recuperar la gestión del mismo y abrir las instalaciones a organizaciones vecinales, rebajando el espacio que se ha dedicado en los últimos años al centro de creatividad y diseño.

Lo primero que hizo el consistorio fue convocar dos sesiones informativas para vecinos y asociaciones de los barrios aledaños al recinto. Una vez expuesto su proyecto, el Ayuntamiento llevó a cabo dos convocatorias vecinales, la primera en marzo y la segunda en abril. Ambas se llevaron a cabo en el mismo recinto de Palo Alto y en ellas los vecinos debían pronunciarse sobre el futuro de la instalación.

A la primera jornada, celebrada el sábado 10 de marzo, acudieron, según los cálculos de los organizadores, entre 50 y 60 personas. Un pica-pica sirvió para amenizar la jornada. Llegado el momento de presentar las propuestas, apenas 43 personas se apuntaron a la llamada hoja de participación. De todos ellos, solo 28 afirmaron vivir en el barrio, un 65 %.

En la segunda jornada vecina, que tuvo lugar el sábado 21 de abril, se dieron cita entre 25 y 30 personas, según las estimaciones de los organizadores, de las que 17 quisieron dar su opinión.

Es decir, que entre los dos procesos participativos, un total de 60 personas han acudido a la llamada del Ayuntamiento para dar a conocer su opinión sobre el destino que debe darse al recinto de Palo Alto, una participación exigua si se tiene en cuenta la importancia de la decisión y el interés que se ha puesto desde el Ayuntamiento en buscar la complicidad vecinal.

VECINOS MOLESTOS

Además, los vecinos del barrio en el que se encuentra enclavado el recinto, el del Diagonal Mar i Front Marítim, están molestos por la forma en que desde el Ayuntamiento del distrito se ha llevado a cabo todo este proceso. Consideran que se ha dado prioridad al barrio del Poblenou, cuando el recinto se encuentra en el de Diagonal Mar y Front Marítim, y que deberían ser los vecinos de este último los que tuvieran la palabra definitiva sobre el futuro del recinto de Palo Alto. Defienden que es el único recinto de estas características que ha sobrevivido a la transformación del barrio y que deberían tener prioridad sus peticiones respecto a las de las asociaciones de otros barrios.

De hecho, en el Consell del barrio de Poblenou, celebrado el pasado 31 de mayo, el regidor del distrito de Sant Martí, Josep Maria Montaner, incluyó en el orden del día un apartado dedicado a los procesos participativos del barrio, entre los que incluyó el de Palo Alto. No ocurrió lo mismo en el Consell del barrio de Diagonal Mar i el Front Marítim celebrado dos dìas antes, el 29 de mayo. En esta ocasión no se incluyó en el orden del día ninguna referencia al recinto de Palo Alto.