Los vecinos del barrio de Diagonal Mar empiezan a sentirse muy molestos con determinadas actitudes del distrito que afectan a la convivencia. Molesta sobre todo la pasividad de las administraciones ante determinados acontecimientos que incumplen de manera flagrante la ley y ante los que, denuncian los vecinos, ni siquiera la Guàrdia Urbana interviene, limitándose a decir que “no podemos hacer nada”.

El hecho que en esta ocasión ha causado un enorme malestar entre los vecinos del barrio ha sido una fiesta de carnaval que hace unos días se celebró en el recinto de Palo Alto. Una fiesta que estaba organizada desde hace tiempo pero para la que los organizadores tan solo tenían permiso hasta las 9 de la noche, hora en la que habitualmente el recinto se cierra, incluso cuando se celebra el Palo Alto Market.

Y es porque en el distrito no hubieran sido alertados. De hecho, los vecinos se pusieron en contacto con los responsables del distrito para advertirles de que los organizadores del evento anunciaban que este se celebraría hasta las dos de la madrugada, aunque su permiso tan solo les permitía hacerlo hasta las 9 de la noche, tal y como comunicó el distrito a los vecinos.

Sin embargo, el día anunciado para la fiesta se cumplió lo que los organizadores habían anunciado y Palo Alto se mantuvo abierto con una fiesta en su interior hasta la madrugada, con música y baile en el interior del recinto.

“Los vecinos nos quejamos”, afirma una vecina del zona, “y llamamos a la Guàrdia Urbana, pero no hicieron nada. Incluso estando nosotros delante de la puerta de Palo Alto nos dijeron que ellos no podían hacer nada ya que dentro del recinto no había ninguna fiesta. Y nosotros allí viendo como entraba y salía la gente. Inaudito”.

USOS FUTUROS

Además, los vecinos de la zona creen que la sucedido en esta ocasión es una muestra de lo que puede pasar en el futuro, cuando la gestión de Palo Alto cambie de manos y los nuevos gestores busquen la manera de rentabilizar el recinto dándole nuevos usos.

Hasta ahora, Palo Alto ha estado ocupado por equipos de diseñadores y su horario, en raras ocasiones, se va más allá de las 21.00 horas, incluso cuando se realizan actividades extras, como el Palo Alto Market.

Sin embargo, si cambian los usos del recinto, y se dan permisos para hacer fiestas, los vecinos temen que se pueda perder la tranquilidad y el silencio del que han venido disfrutando hasta ahora, con algunas excepciones. Por eso piden al distrito que se elabore un plan de usos concreto antes de conceder la gestión del recinto a una nueva empresa.

Para conocer la opinión de los vecinos, el distrito ha convocado una reunión para el día 10 de marzo en la que se definirán los usos vecinales y la gestión de los espacios del recinto. De todas formas, los vecinos recelan de este tipo de reuniones que, según ellos, “se hacen más para la galería que para hacer caso a la opinión de los vecinos”.