Una guardería municipal de Barcelona tiene el agua de boca contaminada con cobre. El problema en la escuela Cobi, en la Vila Olímpica, no es nuevo y se prolonga, en mayor o menor gravedad, desde 2011. Durante estos años la escuela asegura haber tomado medidas preventivas y correctivas, pero ahora reconoce que no han sido suficientes. La última incidencia, que no aclara cuál es, ha tenido lugar este noviembre. Ante el empeoramiento de la situación, ahora la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) ha tomado cartas en el asunto. Se ha cerrado la cocina del centro y se ha cortado el agua. La ASPB está elaborando un informe. Durante años, el hermetismo ha sido total. 

Metrópoli Abierta se ha puesto en contacto este sábado con el Ayuntamiento para conocer a los detalles del problema, tanto la causa de la contaminación, las medidas tomadas hasta ahora como si se había producido alguna intoxicación. Las fuentes consultadas aseguraron a este medio desconocer el caso y desviaron las explicaciones hacia el Consorcio de Educación, "que lleva la gestión", del que forman parte el propio Ayuntamiento y la Generalitat. La intoxicación por cobre puede causar, entre otros problemas, diarrea y vómitos. Las dolencias pueden variar según la cantidad ingerida y el tiempo de exposición. 

De momento, y según figura en la documentación a la que ha tenido acceso este medio, se ha decidido sustituir la red de agua de cobre por otra de plástico de urgencia estas navidades. También está previsto realizar analíticas de muestras de agua que se tomarán los días 7 y 22 de enero y que mirarán los niveles de cloruros, metales, legionela y potabilidad. Y se dejarán sin servicio las instalaciones de polifosfatos. La ley obliga a controlar de manera periódica el agua de consumo humano. Entre otros parámetros se debe vigilar la presencia de metales como el cobre, según el Real Decreto 140/2003 del Gobierno español.

CERRADA LA COCINA

Según ha podido saber Metrópoli Abierta por parte de una familia con un niño en el centro, el agua fue cortada hace unos meses en toda la escuela y la cocina lleva más tiempo cerrada porque el agua se encuentra contaminada con cobre, apuntan fuentes de la citada familia, que prefieren permanecer en el anonimato. En el centro hay unos 80 niños de tres años, 45 de dos años y siete lactantes. Ahora los niños comen de cátering. El periodista Andreu Farrás también se ha hecho eco del problema en las redes sociales.

La grave situación se ha llevado con mucho hermetismo durante años y ni siquiera en la asociación de vecinos del barrio sabían nada, ha apuntado el presidente, Jordi Giró. Tampoco hay menciones en internet. Hace pocos días se celebró el consejo escolar de Sant Martí y el tema no se mencionó, recuerdan fuentes de la oposición en el consistorio.

INDIGNACIÓN

Tras conocer la noticia a través de este medio, un padre ha explicado que llevó a dos hijos entre 2011, cuando abrió la guardería, hasta el pasado mes de junio. "En ningún momento, a lo largo de estos años, nadie nos ha informado de nada. Estoy indignado. He preguntado a mi hija y me dice que bebían agua del grifo. ¿Tengo que hacer análisis a los niños, aunque sea preventivamente?", se pregunta. 

La directora de la escuela, Maria Roca ha dicho a las familias que durante ocho años, el centro y el IMEB han velado para que esta incidencia no afectara directamente al servicio educativo y la atención a los niños, “tomando medidas preventivas y de protección seguras”. Pero reconoce que la última incidencia, en noviembre de 2019, ha puesto de manifiesto “la fragilidad de las medidas preventivas que se tomaban y ha servido para que finalmente se solucione el problema sustituyendo la red en mal estado", indica en un mail a las familias.

CALENDARIO DE OBRAS

El pasado 17 de diciembre, la dirección de la escuela y representantes del Consorcio de Educación y del Instituto Municipal de Educación de Barcelona (IMEB) se reunión con las familias para informales del calendario de obras para intentar solucionar la grave situación. En la citada reunión las familias mostraron su preocupación por los años lleva el centro sin solucionar problema, y preguntaron qué medidas se habían tomado con anterioridad y qué repercusiones puede tener para la salud de los niños haber consumido agua de la escuela, figura en la documentación facilitada. La respuesta que se dio -si es que se dio alguna- no se incluye.

En la misma documentación se indica que la primera fase de las obras se hará de durante las vacaciones de Navidad y consistirá en la instalación de una nueva red de agua desde el punto de entrada hasta la escuela y las distintas destinaciones finales, esto es cocina, servicios y aulas. En cada aula habrá termos individuales. Dentro de cada estancia o aula se prevé utilizar la instalación actual, aunque previamente se hará una "comprobación analítica”. En el caso de que las analíticas no fueran favorables las instalaciones de los estancos afectados se cambiarán de forma progresiva.

CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN

La segunda fase de obras se hará en verano y consistirá en la sustitución de la red de agua en las estancias y aulas pendientes. El 7 de enero se hará una visita de obras para ver el estado en que se encuentra el centro y ver si las clases se pueden iniciar con normalidad el 8 de enero.

La regidora de Ciutadans y presidenta del distrito de Sant Martí, Marilén Barceló, se mostraba sorprendida e indignada con un caso que afecta a la salud de menores de edad. En un tuit, Barceló ha pedido al gobierno municipal que dé explicaciones sobre lo que está pasando. También el consejero de Barcelona pel Canvi, Óscar Benítez, pedirá información sobre el caso y ha criticado la falta de transparencia del Ayuntamiento.

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