Los vecinos del barrio de la Vila Olímpica, en el distrito de Sant Martí, tiene otro motivo de queja contra la gestión que esta haciendo el equipo de gobierno en sus calles. Ahora se trata de la presencia de tres coffee shops, los locales destinados al consumo de sustancias como la marihuana, que se encuentra muy próximos uno de otro y cuya presencia ha empezado a crear cierta inquietud entre los residentes.

De hecho, los vecinos aseguran que en menos de 500 metros en línea recta se encuentran los tres locales, algo que ha empezado a generar molestias en el barrio. Según los vecinos, estos tres locales se encuentran entre la avenida Icaria, la calle Salvador Espriu y la plaza Tirant lo Blanc.

Las quejas de los vecinos ya han llegado a la sede del distrito de Sant Martí, aunque por el momento no se ha llevado a cabo ninguna acción para solucionar el asunto. Entre los habitantes de la zona se empieza a temer que las presencia de los coffee shops acabe por atraer a consumidores de droga de otras partes de la ciudad o que se conviertan en polo de atracción de turismo de drogadicción, como ya ha ocurrido en otros distritos de la ciudad.

MONOCULTIVO

Los vecinos temen que el barrio, sobre todo en los alrededores de la avenida Icaria y en las zonas más cercanas a la playa, el aumento de la presencia de turistas, sobre todo ahora que se inaugura el macroalbergue, se convierta en el nuevo lugar escogido por los jóvenes y los turistas para llevar a cabo botellones.

Y la presencia de estos tres coffee shops va a ayudar a potenciar ese tipo de actividades que pueden llegar a resultar muy molestas para las personas que resident permanentemente en la zona.

Uno de los coffee shops que inquietan a los vecinos / HUGO FERNÄNDEZ
Uno de los coffee shops que inquietan a los vecinos / HUGO FERNÄNDEZ

Por eso exigen que el Ayuntamiento tome cartas en el asunto y evite que la Vila Olìmpica se convierta en una zona de 'monocultivo' de actividades de diversión de jóvenes y turistas al aire libre, que acaban provocando malestar entre los residentes.

NORMATIVA

En el barrio quieren que el consistorio haga cumplir la normativa a los coffee shops para evitar que se conviertan en un reclamo para los turistas que se alojen en el marcoalbergue y que las calles aledañas a la instalación acaben convirtiéndose en un foco de tensión entre vecinos y turistas.

Y exigen que el mismo celo se ponga en la vigilancia de las 11 tiendas que tienen licencia de apertura las 24 horas que se han abierto en los alrededores del macroalbergue en los últimos meses, para que no pueden vender bebidas alcohólicas fuera de las horas marcadas por la legislación.