En 2013, Barcelona inauguró la biblioteca El Clot-Josep Benet. El equipamiento abrió en tiempos del alcalde Xavier Trias, pero el proyecto lo impulsó y lo dejó encarrilado el concejal socialista de Sant Martí, Francesc Narváez. Ahora, seis años después de la apertura, la asociación de vecinos del Clot-Camp de l'Arpa dice que tener la biblioteca en la plaza de les Glòries, a apenas 200 metros de la frontera física de El Clot, es "una estafa". Para llegar a la biblioteca desde El Clot, solo hay que atravesar la plaza de Glòries, pese a ello "jamás la hemos considerado la biblioteca de El Clot", reivindica el vocal de Urbanismo, Miquel Catasús.

En un texto en su página web, la entidad vecinal considera que la biblioteca, de más de 1.700 metros cuadrados, está "en el exilio". El equipamento se encuentra dentro del Museu del Disseny, -"el monstruo del diseño" para la asociación-, y ahora que se acercan las elecciones municipales, la asociación de vecinos ha iniciado una movilización para construir otra biblioteca dentro del barrio de El Clot. Según el Ayuntamiento, la biblioteca El Clot-Josep Benet da servicio a 41.000 vecinos de los barrios de El Clot y El Parc de la Llacuna del Poblenou.

LA CRISIS PARALIZÓ UN PROYECTO

Construir la biblioteca en el Museu del Disseny tiene una larga historia. En 2009, el Ayuntamiento acordó con los vecinos ubicar en un anexo del que tenía que ser el Edifici Ona -para oficinas municipales- una biblioteca, un casal de barrio y una sala de exposiciones, recuerda el exconcejal Narváez. La intención del Ayuntamiento era levantar el edificio en dos años, pero el proyecto se paralizó. "Llegó la crisis y no nos pareció oportuno hacer un edificio de oficinas para los servicios municipales, aunque en la planta baja y en el entresuelo se hubieran previsto los equipamientos".

Entrada a la biblioteca de El Clot, en Glòries / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Entrada a la biblioteca de El Clot, en Glòries / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Catasús dice que se puso como "excusa la crisis" para no hacer los equipamientos, aunque el proyecto de la biblioteca viene de más atrás. "En 2003 se planteó construirla en la Farinera del Clot, pero era complicado. Más adelante, se nos ofreció el anexo del Edifici Ona y las asociaciones lo aceptamos". El edificio Ona se tenía que construir en la Diagonal, entre las calles Ciutat de Granada y Badajoz, a 100 metros de la ubicación actual del Museu del Disseny, pero también fuera de El Clot.

LA FÁBRICA DEL PLOM

La entidad propone ubicar el equipamiento en la fábrica del Plom, en la calle de la Verneda 16-18. La asociación de vecinos afirma que planteó la necesidad de tener una biblioteca dentro del barrio hace cuatro años. Catasús asegura que ya se ha hablado con el distrito y se ha comunicado que la fábrica del Plom  es el lugar ideal. "No necesitamos mucho espacio. Con una biblioteca de 1.500 metros cuadrados es suficiente. La idea sería poder construir en el emplazamiento otros equipamientos, como un espacio para el Ateneu del Clot o para algún esplai del barrio.


 

El edificio es de propiedad privada. Antes, la fábrica la ocupaba la cooperativa ciclista Biciclot, pero se ha trasladado. Siempre según la versión de Catasús, el actual gobierno tendría la intención de expropiar el inmueble de cara el próximo mandato, pero también reconoce que estos años, con la ciudad bajo el mando de los comuns, no se ha avanzado nada. Los vecinos quieren hablar con el resto de fuerzas políticas para hacerles llegar su planteamiento. Catasús sostiene que El Clot cumple los ratios por habitante para tener un nuevo centro. "En el barrio hay 65.000 habitantes y el plan de equipamientos indica que cada 25.000 o 30.000 habitantes tiene que haber una biblioteca".

Fuentes municipales se han limitado a informar que el distrito de Sant Martí conoce la reivindicación de los vecinos de El Clot, pero no se han mojado sobre el emplazamiento propuesto de la fábrica del Plom. "Hay que estudiar si técnicamente es viable y si el espacio reúne los requisitos necesarios", afirman las fuentes. 

A SEIS CALLES DE ROGENT

La biblioteca de El Clot de Glòries no es la única con la que cuenta la zona. De hecho, en el barrio del Clot-Camp de l'Arpa, que la citada asociación de vecinos también representa, hay otra biblioteca. Se trata de la biblioteca Caterina Albert, situada en la calle de la Indústria 295, en el complejo de la Alchemika, abierta en 2012. El equipamiento tiene unos 2.500 metros cuadrados.

Para más señas, el vecino barrio de la Sagrada Família dispone de otra biblioteca, de 2.900 metros cuadrados, que se encuentra en la calle de Provença 480 y que fue inaugurada en 2007. El centro está en línea recta a seis travesías de la calle de Rogent, la arteria principal de El Clot. Hasta ahora a ningún vecino de Barcelona, que este cronista sepa, se le ha negado la entrada a un equipamiento por ser de un barrio o de otro.

Catasús estima que la biblioteca podría costar alrededor de 1,5 millones. Sin embargo, las cifras que da el Consorci de Biblioteques dejan claro que la construcción de una biblioteca de barrio asciende a unos cuatro millones euros. Las tres últimas, las del Clot-Camp de l'Arpa, Vilapicina i Torre Llobeta y la de El Clot-Josep Benet, han costado unos cuatro millones de euros.