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Los vecinos del barrio del Besòs i el Maresme, en el distrito de Sant Martí, sienten que el abandono a que se les ha sometido desde el gobierno municipal ha propiciado la degradación urbanística de una parte del barrio que ha alcanzado niveles insostenibles.

Por eso, hartos de que ver como sus reivindicaciones ante los responsables municipales han caído en saco roto, se han manifestado frente a uno de los edificios que sufre una mayor degradación, aunque no es el único que se encuentra en una situación muy peligrosa por las pésimas situaciones de conservación en que se encuentra.

MULTA INCOMPRENSIBLE

El presidente de la Associació de Veïns i Veïnes del Besòs, Francisco Abad, afirma que la situación en algunos edificios se ha vuelto insostenible. Con el agravante de que, lejos de ayudar a los vecinos, el consistorio les ha amenazado con multarles con 30.000 euros por el mal estado de conservación del edificio en el que viven.

La realidad es que los vecinos del inmueble apenas tienen recursos, además de que en el edificio hay, según Abad, “pisos que son de las administraciones, alguno de ellos gestionado por algún banco, y otros del propio Patronato de la Vivienda, que llevan mucho tiempo sin hacerse cargo de las cuotas de comunidad. Y ahora les quieren multar por no tener dinero para hacer reformas en el edificio. Es incomprensible”.

EXIGEN INVERSIONES

Francisco Abad defiende la necesidad de que el gobierno municipal se comprometa a llevar a cabo las inversiones necesarias para rehabilitar de manera inmediata los edificios que se encuentran en peores condiciones. “Se están haciendo grandes inversiones en otros proyectos, pero no se deja nada de dinero para este tipo de situaciones, que necesitan una solución de urgencia”.

El barrio ha visto como en las anteriores legislaturas se llegaron a rehabilitar un buen número de edificios gracias a los proyectos municipales que se pusieron en marcha. “Tanto con Jordi Hereu como con Xavier Trias se llevaron a cabo varias rehabilitaciones de edificios, pero en este legislatura apenas se ha hecho nada”.

El presidente de la asociación vecinal recuerda que el Ayuntamiento solo se interesó realmente por la situación de estos edificios cuando, en 2016, se produjo un incendio en uno de ellos, en la calle Rodés, en el que murieron dos menores, de 4 y 6 años. “Ese fue uno de los pocos edificios de la zona que se ha rehabilitado en la actual legislatura”, afirma Abad.

El representante vecinal asegura que este abandono por parte de las administraciones ha hecho que en los edificios “haya pisos ocupados en los que se trafica con drogas y se hacen fiestas que molestan a los vecinos. Normalmente son gente mayor que llega a sentir miedo de encontrarse con determinadas situaciones en el interior del edificio”.

PRESUPUESTO EXTRAORDINARIO

Desde la asociación se recuerda que el Ayuntamiento adquirió una serie de compromisos con el barrio, pero que cuatro años después la mayor parte de las promesas no han sido cumplidas. “Sobre todo en el tema de la rehabilitación de edificios, lo que queremos es que se reactive el tema cuando antes. Hay que tener en cuenta también que estos edificios sufre aluminosis, y algunos están tan apuntalados que apenas se puede entrar en ellos”.

Precisamente el grupo de Ciutadans en el distrito de Sant Martí ha instado al regidor del distrito, Josep Maria Montaner, a la creación de una mesa de trabajo que tenga como finalidad abordar la rehabilitación de viviendas del barrio con daños estructurales, como la aluminosis. Ciutadans quiere que la mesa se reúna de manera periódica para poder tratar los casos más urgentes y que presenten una mayor peligrosidad para los vecinos.