Desde este sábado, el espigón de la Mar Bella llevará el nombre de Antoni Gutiérrez Díaz, el que fuera secretario genral del PSUC y conseller durante el gobierno del presidente de la Generalitat Josep Tarradellas. El homenaje ha consistido con la colocación de dos placas de acero en el pavimento. Una de ellas lleva el nombre del político, fallecido en 2006, y en la otra se ha grabado el poema Laberint de Joan Brossa en homenaje a Gutiérrez Díaz

La propuesta para poner el nombre de Gutiérrez Díaz a un rincón de la ciudad se presentó en 2008, dos años después de su muerte. Fue una iniciativa muy amplia a cargo de representantes del mundo cultural, político y social, además de miembros de su familia. La decisión de que el espigón de la Mar Bella lleve el nombre de Rubi se aprobó el distrito de Sant Martí en 2016.

Persona clave los últimos años de la lucha antifranquista y de la transición, Gutiérrez Díaz fue también eurodiputado y vicepresidente del Parlamento Europeo. El político, al que se conocía con cariño como El Guti, era originario de Premià de Mar, donde nació en 1929.