La suciedad se está convirtiendo en una desafortunada seña de identidad en Barcelona. Considerada una de las principales lacras de la ciudad, los vecinos están condenados a ver como pasa el tiempo sin que el Ayuntamiento sea capaz de hacer algo para remediarlo.

Una vecina de la ciudad, harta de ver como se acumulan los kilos de basura en el distrito de Sant Martí, ha compartido en su perfil de Twitter vídeos y fotografías donde puede comprobarse como los desperdicios se acumulan por cualquier parte de la vía pública. Maceteros, bancos, aceras, carriles bici y hasta la propia carretera se ven afectados por la despreocupación y el descuido en las inmediaciones de Glòries.

A TODAS HORAS

Lejos de tratarse de un caso de calles que se encuentren sucias en determinadas franjas horarias, esta situación es visible para los barceloneses en cualquier momento del día. Tal y como muestran las pruebas aportadas por este usuario anónimo de Twitter, la hora a la que se pasee por Barcelona es indiferente. La imagen se repite por decreto.

Tampoco la celebración del Mobile World Congress ha facilitado una mejora de esta situación. Más bien al contrario. Los congresistas que permanecen estos días en Barcelona no necesitan más que salir a dar un paseo por la Diagonal, a la altura de Glòries, para contemplar la imagen de una Barcelona algo más que desatendida.

UN DISTRITO MÁS

Sant Martí es tan solo uno de los distritos donde esta situación se está produciendo. El incivismo y la incapacidad política municipal son las grandes problemáticas que dificultan cada vez más la erradicación de esta situación.

Los vecinos de los distritos de Ciutat Vella y l'Eixample también están contemplando cada vez en mayor medida como esta situación se perpetúa. Buen ejemplo de ello son los vecinos del Raval, quienes llevan años protestando por esta situación sin encontrar respuesta por parte del consistorio y a los que hay que añadir, además, sus conflictos constantes con los narcopisos y las situaciones violentas que presiden las calles del barrio sin importar el día ni la hora.