Una de cal y otra de arena. El aparcamiento subterráneo del paseo Garcia Faria se ha reabierto, pero para convertirse en un 'cementerio' de coches. Pese a la falta de aparcamiento en superficie en la zona y las dificultades que tienen los vecinos para estacionar sus vehículos, el Ayuntamiento ha hecho caso omiso a las necesidades del barrio.

Este aparcamiento, gestionado por B:SM y que ocupa parte del paseo Garcia Faria, se usaba como depósito de la grúa municipal, hasta que este servicio acabó siendo trasladado a otra ubicación en enero de 2014. Desde entonces, este enorme aparcamiento subterráneo ha estado abandonado sin que nadie en el Ayuntamiento haya sido capaz de encontrarle un uso, algo que ha resultado incomprensible para los vecinos.

Fuentes municipales ha confirmado que este aparcamiento solo tendrá una actividad como depósito finalista, es decir, para custodia y vehículos abandonados, y no de tránsito de los vehículos que comenten una infracción y que son retirados por la grúa municipal. Este último era el uso que tenía hasta su cierre en enero de 2014.

EN SUSTITUCIÓN DE OTRO

Sin embargo, ahora desde el consistorio han decidido que el enorme espacio subterráneo que ocupa el aparcamiento se destine a aparcar los coches abandonados que la grúa municipal recoge en las calles de la ciudad y a aquellos vehículos confiscados por orden judicial o embargados por impagos. Es decir, los vehículos que, habitualmente, permanecen en los depósitos municipales durante largos periodos de tiempo.

De hecho, a este aparcamiento ya han empezado a llegar vehículos procedentes del que hasta ahora estaba instalado en la zona de La Maquinista, concretamente en la calle Ferran Junoy, terreno que va a cambiar su actual uso para convertirse en la zona deportiva del barrio de Baró de Viver. Los vehículos ya han empezado a trasladarse de este depósito al de Garcia Faria.

MALESTAR EN EL BARRIO

Esta decisión del Ayuntamiento ha generado un enorme malestar en el barrio. La construcción de varios carriles bici en las inmediaciones han provocado la pérdida de decenas de plazas de aparcamiento. Además, la proximidad de la playa complica todavía más la situación para los vecinos, que ven como durante los fines de semana, sobre todo en épocas de buen tiempo, miles de ciudadanos se acercan al barrio para disfrutar del sol, y muchos de ellos lo hacen en coches particulares.

Esta situación se puede agravar en los próximos meses ya que está previsto el cierre de uno de los aparcamientos de tierra, concretamente del que está más cerca de la playa, que hasta ahora usaban los que se acercaban al barrio a disfrutar de un paseo por el paseo marítimo o por la playa.

Ese espacio será ocupado en breve por la empresa encargada de llevar adelante las obras de remodelación del espigón del puerto olímpico, una obras que durarán varios meses. La empresa usará el espacio como lugar de almacenaje de maquinaria y otros enseres.

Los vecinos consideran que la decisión del Ayuntamiento de no ofrecer algunas de las plazas de que dispone la instalación para uso de los ciudadanos es un grave error que solo viene a perjudicar a las personas que viven en el barrio, que seguirán sufriendo los problemas habituales de aparcamiento cuando podrían tener la opción de disfrutar de un aparcamiento cubierto.

EL DISTRITO, IN ALBIS

Además, la decisión de reabrir este aparcamiento para este uso ni siquiera ha sido consultada con los responsables del distrito de Sant Martí. De hecho, preguntados por algunos vecinos sobre la reapertura de la instalación, los responsables han mostrado su extrañeza y no han sabido dar una respuesta adecuada.

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