El barrio de Trinitat Vella, en el distrito de Sant Andreu, exige vivienda pública y limpieza. Éstas son las dos principales reclamaciones que la asociación de vecinos de Trinitat Vella ha trasladado a la síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, que acaba su mandato dentro de dos años.

En una visita que la defensora de los barceloneses ha hecho recientemente a este barrio, la entidad vecinal mostró su malestar a la síndica porque todavía no se ha ejecutado la promoción de viviendas que el Patronato Municipal de la Vivienda tiene que levantar junto a la prisión, un entorno que, según los vecinos se encuentra "degradado".

155 PISOS CON LA GENERALITAT

Otro de los proyectos pendientes de ejecutar es la edificación de 155 viviendas en el terreno liberado de la cárcel. Según explicaron los vecinos a la síndica, "hay una parte del terreno donde se tiene que construir que pertenece a la Generalitat. La asociación desconoce si el proyecto se podrá ejecutar o si se realizará en una o dos fases.

Otro de los problemas que tiene a los vecinos con la mosca detrás de la oreja es la limpieza del barrio. La entidad opina que el servicio ha empeorado con el nuevo contrato municipal, pero desconocen si se han producido cambios y ahora hay menos efectivos o se dedican menos horas. Especialmente preocupante es el servicio de recogida nocturna por parte de los conductores de los camiones, que dejan los contenedores en cualquier lado, según la entidad.

BOLSAS JUNTO A LOS CONTENEDORES

Un hecho que genera más suciedad es fruto del incivismo de algunos vecinos que dejan las bolsas junto a los contenedores y éstas acaban aplastadas cuando los camiones mueve los contenedores. "Este hecho genera más suciedad, ya que las bolsas revientan y la basura queda dispersada y provocan malos olores y la aparición de animales, sobre todo en verano", subraya un comunicado de la síndica.

Los vecinos también se quejan del retraso que acumula el casal de gente mayor. El local está comprado y el equipamiento licitado, aseguran desde la entidad, pero duda que se cumpla la previsión de abrir este septiembre. La asociación también denuncia que el barrio dispone de un hogar del jubilado de la Generalitat, pero que no cumple la normativa. "El funcionamiento es bueno pero las instalaciones no son las adecuadas”, recoge la síndica.

UN SEMÁFORO PROBLEMÁTICO

Finalmente, los vecinos expresaron los problemas que acarrea un semáforo ubicado en la Via Favència (justo debajo la ronda de Dalt) que ocasiona atascos constantes que afectan la entrada y salida del barrio. Creen que el semáforo podría ser de carácter intermitente, lo que en su opinión no supondría ninguna afectación para la seguridad, o instalar un pulsador para peatones.