La prisa siempre es mala consejera. Por eso, dejar para el último momento todo aquello que se debía haber hecho antes suele tener consecuencias que sonrojarían a cualquiera. Y eso es lo que le ha pasado a la regidora del distrito de Sant Andreu, Laia Ortiz, cuando se ha acercado a lo que debía ser, al menos así lo esperaban los vecinos de Baró de Viver, el acto de inauguración del inicio de las obras de la nueva zona deportiva del barrio.

Sin embargo, todo ha quedado en un plafón con cuatro fotos, una pequeña carpa de venta de productos del barrio, un pequeño campo de fútbol para los más peques y una clase de zumba. Y, evidentemente, los vecinos ni se han acercado a la zona. Ni siquiera la presencia de Laia Ortiz, del consejero técnico del distrito, Gerard Sentis, y de algunos de los concejales del mismo, tanto de Barcelona en Comú como de otros partidos, ha sido suficiente aliciente para que los vecinos acudieran a un acto descafeinado y con más visos de mera propaganda que de promesa cumplida.

DISCURSOS ANULADOS

La convocatoria había sido preparada para venderles a los vecinos las bondades del gobierno municipal. Habida cuenta de que se acaba el periodo en el que se pueden hacer actos de propaganda de los logros del gobierno (la proximidad de las elecciones lo prohíbe), los comuns han optado por inaugurar lo que sea... aunque las obras en cuestión ni siquiera estén empezadas.

En medio de la plaza han puesto un tablero con cuatro dibujos de cómo será la futura zona deportiva del barrio y todo estaba dispuesto para que la regidora del distrito hiciera el correspondiente discurso. La ausencia de público, había más concejales del distrito que vecinos de Baró de Viver, ha aconsejado que los parlamentos se anularan y que regidora y su comitiva de acompañantes abandonarán el barrio sin que su presencia haya despertado el más mínimo interés.

Por si acaso, la clase de zumba, a la que han acudido unas diez personas, la mitad niños, sí se ha celebrado.

PLA DE BARRIS

La situación no dejaría de ser cómica si no fuera por lo que se esconde detrás. La necesidad de aprovechar hasta el último segundo las opciones que da la ley para hacer actos de propaganda de los trabajos llevados a cabo por el gobierno municipal ha hecho que los responsables del gobierno del distrito hayan optado por poner encima de la mesa los proyectos del tan promocionado por los comuns, como vilipendiado por la oposición, Pla de Barris, que es de donde sale el presupuesto para este tipo de actos.

Vista la nula trascendencia que estaba tenido el acto, Laia Ortiz y sus acompañantes han optado por abandonar la plaza Baró de Viver donde de debía haber celebrado el acto propagandístico para dirigirse hacia Gran de Sant Andreu, donde estaba prevista la presencia de la alcaldesa Ada Colau en un día en el que se ha abierto la calle al público, aunque las obras de remodelación de la vía todavía no están concluidas, para que los vecinos pudieran pasear por la calle y comprobar el estado de la misma.