El Ayuntamiento de Barcelona iniciará a finales del próximo mes de marzo la reforma de la plaza de Mossèn Joan Cortinas, uno de los puntos de encuentro más concurridos del barrio de Bon Pastor, en el distrito de Sant Andreu. Las obras permitirán mejorar su accesibilidad, el pavimento de la plaza, las líneas de servicios básicos y su mobiliario, dentro de una operación urbanística que tiene como finalidad integrar más el espacio dentro de la barriada y a la vez dar continuidad a las diferentes zonas que componen la plaza.

El presupuesto de la obra ronda los dos millones de euros y su principal ingrediente será la unificación de toda la plaza en una única plataforma que lucirá un aspecto mejorado, con nueva pavimentación y nuevos elementos de mobiliario urbano. Los desniveles de la plaza se salvarán mediante pendientes que los harán más accesibles a las personas con movilidad reducida.

El proyecto prevé actuar sobre una superficie próxima a los 8.000 metros cuadrados y el Ayuntamiento de Barcelona se ha comprometido a preservar "casi la totalidad" del arbolado existente, según fuentes municipales. Además la intervención generará dos grandes espacios diferenciados para uso cívico: una zona de paseo y un área de esparcimiento pavimentada y dotada de numerosos elementos lúdicos y deportivos, como una zona de juegos infantiles de 150 metros cuadrados, un espacio para la práctica de la petanca de 120 metros cuadrados, una pista de básquet de 20,60 metros por 12 metros y un recinto de tirolinas en el extremo más oriental del recinto.

UN REFUGIO DE LA GUERRA NO VISITABLE

Durante la redacción del proyecto de reforma de la plaza se ha localizado en el interior del patio el acceso a un refugio antiaéreo construido durante la Guerra Civil,, que actualmente se utiliza como almacén. En un principio se había especulado con la posibilidad de que el refucioestuviera abierto al público pero al final se ha optado porque no sea visitable. La renovada plaza de Mossèn Joan Cortinas  estará rodeada de forma perimetral por una acera y todo el espacio interior estará pavimentado con un material especial podotáctil pensado para personas invidentes. Como último elemento, la plaza dispondrá de una calzada específica para el tráfico rodado, que podrá ser utilizada tanto por los vehículos particulares como por los de mantenimiento y emergencias.