El Ayuntamiento de Barcelona ultima la puesta en marcha de una zona deportiva para atletas refugiados en las casernes de Sant Andreu con el aval del al Comité Olímpico Internacional (COI). Las instalaciones, que también podrían ser utilizadas por entidades del barrio, se quieren construir en el solar que los legionarios utilizan para sus desfiles en las casernes. Los terrenos, de unos 5.000 metros cuadrados, incorporarían también un aparcamiento en superficie. Ésta son las propuestas que el consistorio tiene sobre la mesa para recuperar un espacio que desde hace 20 años está en manos de los antiguos militares.

Como avanzó en exclusiva Metrópoli Abierta, el 10 de enero estaba prevista una reunión entre Ayuntamiento, Consorcio de la Zona Franca -propietario de los terrenos- y entidades vecinales para intentar buscar una salida de los legionarios de las casernes de Sant Andreu y recuperar esta parte de los terrenos para usos públicos. Finalmente, el encuentro con el Consorcio de la Zona Franca se ha pospuesto hasta el 22 de enero y este jueves únicamente se reunieron la regidora Laia Ortiz y la gerente del distrito de Sant Andreu, Carmen Turégano, con representantes de la asociación de vecinos de Sant Andreu del Palomar.

VISITA DEL COI EN VERANO

En conversación con este medio, el presidente de la asociación de vecinos, Santi Serra, dice que la intención del consistorio es construir la citada zona deportiva en superficie que incorporará, entre otras instalaciones, una pista de atletismo. "Se trata de un proyecto en el que está implicado el COI. Desde el pasado verano, representantes del COI han visitado los terrenos dos o tres veces y están muy interesados". La gerente de Sant Andreu confirma la versión de la entidad vecinal. Turégano subraya que las instalaciones las utilizarán atletas refugiados, aunque también se abrirán al barrio de Sant Andreu, avanza sin concretar muchos más datos. El presidente de la entidad vecinal añade que la idea es que en la zona también puedan entrenar atletas refugiados de otras poblaciones.

El Ayuntamiento no ha explicado al detalles la magnitud de la propuesta, pero fuentes del sector deportivo han recordado, sin establecer ninguna relación con el proyecto de casernes, que el COI cuenta con un equipo de 51 atletas que son refugiados. Recientemente, el director adjunto del COI, el catalán Pere Miró, explicó que estos atletas participarán en 2020 en los juegos de Tokio. "El COI ha identificado a 51 atletas que viven en campamentos de refugiados o en condiciones de refugiado", apuntó Miró, en declaraciones recogidas por Mundo Deportivo. Una decena de ellos ya estuvieron en los juegos de Río.

Si finalmente el proyecto llega a buen puerto, podría ser un primer paso para echar a los legionarios de las casernes. Serra dice dice sentirse "decepcionado" de esta primera reunión porque la propuesta municipal se limita al solar de los legionarios y no contempla recuperar el edificio que éstos tienen en el paseo de Torras i Bages y que utilizan como local social. A la postre, esto significa que, de momento, los legionarios podrían seguir en la finca aunque no puedan hacer uso del solar. La gerente de Sant Andreu asegura que la propuesta para recuperar esta parte de las casernes, y que hará llegar al Consorcio de la Zona Franca, no contempla por ahora la sede social de los legionarios. 

La simbología del grupo legionario preside en lugar / JORDI SUBIRANA
La simbología del grupo legionario preside en lugar / JORDI SUBIRANA

SIMBOLOGÍA FRANQUISTA

La entidad vecinal lleva años criticando la presencia de los legionarios en Sant Andreu, entre otros aspectos por los desfiles militares y la exhibición de simbología franquista junto a una escuela, la Eulàlia Bota. Serra insiste en la necesidad de expulsar a los soldados y plantea la posibilidad de indemnizarlos. "Creo que por 30.000 euros se irían", aunque ellos piden la cantidad que se ofrezca -si se da el caso- a los vecinos que viven en la misma finca y que están vinculados al estamento militar.

"Los 30.000 euros ya nos los ofrecieron hace unos años", recordaba hace unos días Jesús Cañas, expresidente de la Hermandad Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona y actual presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Catalunya. Los legionarios estarían también dispuestos a irse si se les ofrece otro emplazamiento similar en Barcelona. Sin embargo, la última palabra la tiene el Consorcio de la Zona Franca, propietario del edificio y del solar. Desde el Ayuntamiento, la gerente de Sant Andreu tampoco concretó que se vaya a ofrecer a los legionarios otro lugar.

USO EN PRECARIO 

Los legionarios ocupan estos terrenos desde hace más de 20 años. “Debimos entrar allí entre 1996 y 1998”, según Cañas. En 2013, con el PP en el Consorcio de la Zona Franca se regularizó la situación y se permitió a los legionarios hacer un uso en precario de las instalaciones, es decir la cesión es gratuita y temporal hasta que se inicien las obras a cambio de mantener y acondicionar el local. De los más de 500 legionarios de hace unos años ahora solo quedan 87 o 88.

Actualmente, el Consorcio de la Zona de la Franca está en manos socialistas y el delegado del gobierno es el exsecretario del PSC, Pere Navarro. Hace unos días, el director de gabinete, Víctor Francos, comentaba que la reunión está prevista para "empezar a tomar decisiones" y aseguraba que "el Consorcio no hará nada en contra de los vecinos". Requerido sobre la posibilidad de indemnizar a los legionarios para que se vayan, Francos decía que todavía no es el momento de hablar de compensaciones. "No estamos en esta fase. Primero el Ayuntamiento tiene que decir qué quiere hacer y después veremos cómo se hace". Metrópoli Abierta ha intentado sin éxito hablar con Franco para actualizar estas declaraciones.

casernes proyectos
Los equipamientos previstos en las 'casernes' de Sant Andreu.

30.000 METROS CUADRADOS

El proyecto de la transformación de los antiguos cuarteles se aprobó en junio de 2006, pero la mayor parte de los trabajos siguen sin ejecutarse. Los legionarios ocupan unos 5.000 metros cuadrados de un total de 30.000. Los planes incluyen la construcción de un millar de viviendas públicas y una docena de equipamientos.

Según los datos que la asociación de vecinos de Sant Andreu del Palomar ya se han construido la comisaría de los Mossos d'Esquadra y un centro sanitario, pero entre otros equipamientos que todavía se tienen que levantar faltan un albergue para jóvenes, una residencia y apartamentos para gente mayor y una gran zona verde que lleva el nombre del exregidor socialista Antoni Santiburcio que se está acabando de construir. El presidente de los vecinos desvela que el albergue para jóvenes podría llevar el nombre de Jaume Oller, el primer vecino de Sant Andreu fallecido durante la Guerra Civil.

Junto al actual emplazamiento donde están los legionarios, la gerente del distrito de Sant Andreu recuerda que está previsto edificar un polideportivo, una guardería y vivienda pública. Los proyectos ejecutivos ya están listos para que pueden a empezar las obras entre 2019 y 2020, según la decisión que tome el nuevo gobierno municipal que entrará en junio tras las elecciones.