Junts per Catalunya y ERC no han asistido a la comisión de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona celebrada este lunes por la tarde. Los dos partidos independentistas del consistorio se han ido por la mañana de la comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes para mostrar su disconformidad con el papel del gobierno municipal, que encabeza Ada Colau, con la sentencia del procés y tampoco tienen previsto comparecer este martes a las comisiones de Urbanismo y Presidencia.

La ausencia de Junts per Catalunya y ERC era particularmente importante la comisión de Economía y Hacienda de este lunes porque los cinco grupos municipales debían debatir y votar, por primera vez, las ordenanzas fiscales para 2020. El gobierno de Colau y Jaume Collboni prevé una subida generalizada de tributos, impuestos y tasas para el próximo año en la ciudad. Si las ordenanzas se aprueban, el aumento multiplicará por cuatro la tasa de las terrazas e incrementará un 5,46% el IBI.

RESERVA DE VOTO

Por ahora, las ordenanzas fiscales han superado su primer escollo. En la comisión de Economía y Hacienda, los nuevos impuestos propuestos por el gobierno municipal han sido aprobados con los votos a favor de Barcelona en Comú y PSC, mientras que Ciutadans ha votado en contra, y PP y Barcelona pel Canvi han hecho reserva de voto, aunque sus regidores han criticado la subida generalizada que el ejecutivo municipal ha puesto sobre la mesa. La ausencia de los partidos independentistas ha facilitado la aprobación inicial. 

En cualquier caso, y como ha dicho la regidora socialista y responsable de la hacienda municipal, Montserrat Ballarín, "este lunes se presenta el punto de partida. Tenemos hasta diciembre para aprobar las ordenanzas fiscales", ha recordado la edil. El debate, sin embargo, se retomará este viernes, 25 de octubre, en el pleno municipal, por ahora con la asistencia de ERC y Junts per Catalunya. En su intervención, Ballarín ha recordado que el gobierno municipal tiene para 2020 un presupuesto de casi 2.900 millones de euros, que pone el énfasis en la vivienda, la lucha contra la emergencia climática y una mayor inversión social. 

SUBIDA DE LA GRÚA

Y eso tendrá consecuencias en los tributos. Además de la subida de la tasa de las terrazas y del IBI, el ejecutivo de la ciudad incrementará el precio de la grúa y el del alcantarillado, modificará el impuesto de vehículos y obligará a los vecinos de Barcelona a pagar el área verde todo el año, aunque en el ejercicio anterior no hayan sido sancionados, una bonificación que ahora tienen los buenos conductores. También se cambiará la tarifa del área azul, que dejará de ser gratuita entre las 14.00 y las 16.00 horas de la tarde.

La regidora de Ciutadans, Luz Guilarte, ha criticado el "impuestazo" que preparan Collboni y Colau. "Es una subida para todos los ciudadanos carente de toda lógica. Tendrían que retirar de inmediato estas propuesta de ordenanzas fiscales", ha defendido.

En términos parecidos se ha expresado el presidente del PP, Josep Bou, para quien la prioridad municipal debería ser la creación de ocupación y rebajar los impuestos, sobre todo el IBI. "Hay que acabar con el afán recaudatorio de los últimos años. El IBI es para los ciudadanos más pobres como una puñalada". 

MALA GESTIÓN PREVIA

Por su parte, Eva Parera, de Barcelona pel Canvi, el partido que lidera Manuel Valls, ha considerado que la subida de los impuestos, aparte de no ser la mejor medida que se podía tomar, supone "un bolsillazo" para arreglar una mala gestión previa. "Perjudica a las clases más bajas".

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