Barcelona tiene un polideportivo nuevo sin estrenar que ha costado 10 millones. Parece rocambolesco, pero es así. Las obras del nuevo pabellón del Turó de la Peira, en el distrito de Nou Barris, acabaron hace ya cuatro meses, el pasado noviembre, pero sigue sin abrir sus puertas. El barrio está indignado. Los trabajos están listos, pero problemas administrativos impiden que el equipamiento pueda levantar la persiana. El edificio incluye una nueva pista deportiva y una piscina en un interior de manzana entre las calles de Sant Iscle y de Doctor Pi i Molist.

En el Ayuntamiento aseguran que el retraso se debe "a causa del procedimiento administrativo, especialmente por la elaboración de los pliegues de la concesión que se tienen que hacer en base a la nueva Ley de contrataciones". En el mejor de los casos se trata de una falta de previsión del área que dirige Jaume Asens, a punto de echar el cierre a su paso por el Ayuntamiento ya que encabezará la lista de los comuns al Congreso de los Diputados. El portavoz municipal dice que ahora el proceso se encuentra en la fase de alegaciones previa a la adjudicación definitiva de la concesión.

Fuentes conocedoras del proyecto critican el "alto coste" del equipamiento y opinan que con un pabellón de unos tres millones de euros hubiera sido suficiente para hacer una construcción de calidad. "Se ha terminado la época de los polideportivos cinco estrellas", apuntan las fuentes. Explican que las plicas del procedimiento se abrieron hace cuatro y cinco meses y ponen el grito en el cielo de que sea ya marzo y todavía no se haya encontrado una solución. Según la versión ofrecida, los requisitos económicos y de tiempo impuestos a las empresas participantes son tan elevados que se ha puesto en riesgo la viabilidad de la gestión. 

DENUNCIA DE ALGUNA EMPRESA

El conseller del PDeCAT en Nou Barris, Adrià Ventura, relata que una de las empresas que ha perdido el concurso para gestionar el polideportivo ha presentado un recurso y la cuestión se encuentra en manos de los servicios jurídicos y mientras no se resuelva el caso el pabellón no puede abrir. Esta versión se parece mucho a la que esgrime el presidente de la asociación de vecinos del Turó del Peira, Antonio Silva, que explica que una o varias de las empresas habrían presentado una denuncia y el procedimiento administrativo se ha tenido que reiniciar.

La piscina del polideportivo, totalmente acabada / JORDI SUBIRANA
La piscina del polideportivo, totalmente acabada / JORDI SUBIRANA

Desde las filas del PDeCAT, Ventura añade que el gobierno de Colau tenía la intención de inaugurar el pabellón lo más tarde posible para acercarse al máximo las elecciones municipales (hasta la fecha que marca la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, LOREG). Pero la convocatoria de los comicios generales ha hecho saltar este plan por los aires porque la Junta Electoral Central prohíbe ahora que se hagan inauguraciones.

30 AÑOS DE REIVINDICACIÓN

La construcción del pabellón deportivo del Turó de la Peira es una reivindicación histórica de los vecinos. El barrio estuvo 30 años reclamando que se tirara al suelo la vieja piscina y se levantara el nuevo pabellón. En total se ha actuado sobre una superficie de 4.407 metros cuadrados, con la urbanización del interior de manzana -con una zona ajardinada y espacio de juegos infantiles- y la mejora de la conectividad entre las calles de Sant Iscle y del Doctor de Pi i Molist. La propuesta de la asociación de vecinos es que la zona lleve el nombre de Pilar Espuña, activista vecinal y responsable de la vocalía de mujeres de la asociación fallecida en 2010.

Las escalera de acceso al polideportivo que los vecinos del Turó de la Peira critica / JORDI SUBIRANA
Las escalera de acceso al polideportivo que los vecinos del Turó de la Peira critican / JORDI SUBIRANA

Sin embargo, Silva critica que la entrada al polideportivo por la calle del Doctor Pi i Molist carece de una rampa de acceso. "Estaba previsto en el proyecto de obra, pero no se ha ejecutado", critica Silva. El polideportivo está junto a un casal de personas mayores y un colegio y no disponer de la rampa dificultará la movilidad de los ancianos, familias con carritos o personas discapacitadas. La asociación de vecinos reclama que se ponga la rampa, pero teme que con la llegada de las elecciones, la instalación tarde meses en ejecutarse. El pabellón tiene otra entrada, en la calle de Sant Iscle, que se encuentra a nivel de calle y no presenta problemas. 

CRÍTICAS DE CIUTADANS

Bajo el mandato de Ada Colau, la citada instalación deportiva no es la única de Barcelona con problemas. La regidora de Ciutadans, Marilén Barceló, denuncia el mal estado del pabellón de Can Cuyàs, la falta de cobertura de las pistas de baloncesto de Canyelles -un barrio que también espera un polideportivo desde hace décadas-, el lamentable estado del equipamiento deportivo del Vall d'Hebron-Teixonera y la falta de accesibilidad de la entrada del CEM Sant Andreu-Trinitat Vella.