Tres menores quedaron encerrados el pasado viernes durante varias horas en su piso, situado en la calle Rasos de Peguera, en el distrito barcelonés de Nou Barris, cuando unos operarios colocaron un cierre de seguridad en la casa, que estaba ocupada por una familia tras un desahucio.

Filiberto Bravo, el presidente de la Asociación de Vecinos de Ciutat Meridiana --barrio en el que está ubicada esta vivienda-- ha explicado esta mañana que nadie llamó a la puerta antes de instalar la cerradura y la puerta blindada, ni se comprobó que el piso estuviera vacío.

DESESPERACIÓN DE LA MADRE 

Los niños estuvieron horas encerrados aunque no se dieron cuenta de lo que sucedía hasta que llegó su madre, hacia las ocho de la noche. Fue cuando llegó la mujer de trabajar cuando se dio cuenta de que no podía entrar en la vivienda, y de que los tres niños estaban encerrados en el interior. La mujer llamó entonces a los bomberos, que liberaron a los menores, e interpuso una denuncia ante los Mossos d'Esquadra, que investiga estos hechos.

La asociación de vecinos, por su parte, estudia denunciar ante la Fiscalía de Menores la situación por intento de secuestro e intento de homicidio, ha informado Bravo, que ha asegurado que nunca se había producido una situación así en el barrio, en el que se producen desde hace años múltiples desahucios.

DENUNCIA DE LA CUP 

El piso que ocupa actualmente esta familia era propiedad de un banco, que acabó vendiéndola a un fondo de inversión, y fue desahuciado hace dos meses. Según denuncia la CUP a través de su cuenta de Twitter, la entidad propietaria es el Banco Sabadell, por lo que solicitan la investigación de la implicación de la entidad en el procedimiento desarrollado el pasado viernes.