Filiberto Bravo, vecino de Ciutat Meridiana, ya no sabe cómo explicar las cosas para que el Ayuntamiento cumpla alguna de sus demandas. Lleva desde el 2010 como presidente de la Asociación de Vecinos y durante todo este tiempo ha visto que no se han realizado los cambios que ha pedido para el barrio. Incluso sentencia: “En Ciutat Meridiana se ha normalizado la miseria”.

No tenemos una importancia para ningún político, ni estos ni los otros ni los de más allá. Es el cuento de nunca acabar”, explica con un tono de resignación en su voz.

Ciutat Meridiana sigue siendo a día de hoy el barrio con la renta familiar más baja de todo Barcelona. Tiene más de 10.000 habitantes, el 28% son extranjeros, y muchos de ellos conocen, y han vivido en primera persona, el miedo a quedarse sin hogar. “Cada semana intentamos parar cuatro desahucios y en los últimos cuatro años hemos contabilizado unos 800”, explica Bravo.

UNA BARRERA IMAGINARIA

El paisaje del barrio parece un mundo aparte. Sus grandes bloques de pisos, con más de 20 plantas, destacan en lo alto de la metrópolis y desde sus calles empinadas se puede ver la silueta de la ciudad. Con esta perspectiva da la sensación de que entre el barrio y el resto de Barcelona existe una línea divisoria, como si todo lo que pasara aquí fuera ajeno a lo demás. 

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Edificios de Ciutat Meridiana, el barrio más pobre de Barcelona / M. B.

“Con el partido de Colau teníamos una cierta esperanza porque han salido de nosotros pero realmente el barrio está igual de abandonado, con una precariedad importante”, señala Bravo. El presidente de la Asociación de Vecinos explica que durante el mandato de los 'comuns' ha habido más fluidez en el diálogo pero que a la hora de la verdad no se han visto cambios.

“Dicen que las cosas se harán pero después de tantas mentiras qué nos podemos creer”, se pregunta a sí mismo y explica que con el Ayuntamiento se habló del Plan de Actuación del Distrito (PAD), del Plan de Actuación Municipal (PAM), del Pla de Barris y del eje Besós. “¿Pero qué es lo que se ha hecho? Mantener a una serie de técnicos que han venido y han normalizado la miseria en el barrio”, afirma muy crítico.

NUEVOS EQUIPAMIENTOS

Desde antes que empezara el mandato de Colau, algunas de las principales demandas de Ciutat Meridiana eran crear empleo, frenar los desahucios, construir más escaleras mecánicas que salvaran los desniveles del barrio, adecuar las calles y edificar nuevos equipamientos. Algunos ejemplos son el Casal de Joves, que todavía no se ha edificado, y el mercado de Núria, que se cerró de forma definitiva a principios de 2018.

El actual edificio de la Asociación se construyó de forma temporal para que durara dos años mientras se creaba el definitivo. Desde entonces hasta ahora ya han pasado 24 años. / M. B.
El edificio de la Asociación de Vecinos de Ciutat Meridiana, que lleva 24 años provisional  / M. B.

Una de las acciones que sí ha hecho el Ayuntamiento durante este mandato es construir unas escaleras para acceder a la Aula de Formación de Personas Adultas, en la calle de Perafita.

MÁS PROBLEMAS

En estos momentos, una de las principales preocupaciones de la Asociación de Vecinos de Ciutat Meridiana es la salud: “Estamos en la cabeza de trastorno de salud mental y algunos de los que más padecen son los niños”. Bravo hace referencia a las situaciones de estrés que viven los más pequeños y las familias cuando les están a punto de desahuciar de su hogar. Para paliar estos daños, el barrio cuenta con un equipo de cinco psicólogos.

Otro de los problemas que ve Bravo tiene relación con la reforma de la Meridiana. Le preocupa el hecho de que Colau quiera convertirla en una "calle pacificada" porque esto significa que todavía habrá más circulación de coches en la autopista que pasa por el lado del barrio. "Si se tapona la Meridiana quien se tragará los humos seremos nosotros", afirma Bravo haciendo referencia a los 19 carriles para entrar y salir de Barcelona que limitan con sus casas.