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El derribo de un edificio en Nou Barris ha puesto en pie de guerra a algunos vecinos. Concretamente, a aquellos que viven en La Trinitat Nova, en la confluencia entre las calles Palamós y Tamariu.

La demolición está generando nubes de polvo que, según uno de los vecinos afectados, superan "los 20 metros" sin que se se "haga nada por evitarlo".

MAYORES AFECTADOS

Según relata el residente, los mayores afectados por estas columnas de polvo son aquellos que viven a "menos de 30 metros", quienes están recibiendo la peor parte.

La imposibilidad de abrir las ventanas ante esta situación es evidente. Si a esto le sumamos las altas temperaturas estivales que se están alcanzando en la capital catalana, el día a día de la convivencia en el interior de las viviendas resulta muy complicada.