Precariedad, desgaste y decadencia. Los habitantes de Ciutat Meridiana están hartos del gobierno que lidera Ada Colau. Ésta es la conclusión a la que han llegado los vecinos de este barrio por medio de un comunicado firmado por la Asociación de Vecinos y Vecinas de Ciutat Meridiana (A.V.V.C.Meridiana). Después de casi tres años de mandato, la alcaldesa suspende en un territorio con muchos problemas pendientes de resolver.

Después de llevar dos meses en la alcaldía, "vino a lucir el palmito por el barrio", los ciudadanos la pusieron al corriente de la precariedad que había en la zona, no solo en materia de vivienda (en el barrio de los desahucios) sino también en equipamientos, el desempleo, la falta de alimentos, la pobreza energética y otros problemas sociales. La alcaldesa se comprometió en buscar soluciones y "a día de hoy aún suena el eco de sus palabras’" porque no ha cumplido. Desde entonces, ‘ha venido alguna que otra vez pero de incógnito, sin dar oportunidad a los vecinos de recordarle su compromiso’", asegura la asociación, muy activa, a través de un comunicados.

Los vecinos elaboraron una lista acordada de requerimientos para el conjunto del barrio "para que ellos (el equipo de Colau) conocieran cuales eran las prioridades que teníamos y de esa manera no andasen perdidos a la hora de mejorar la situación vulnerable del barrio". De entre las prioridades transmitidas por los vecinos destaca el incremento de la vigilancia en el barrio, la generación de empleo y más formación, la construcción de unas escaleras mecánicas entre la calle de Agudes y la plaza sin nombre donde se encuentra el acceso a la estación de metro de Ciutat Meridiana. A parte de estas escaleras mecánicas, los vecinos pidieron otras para unir la calle de Rasos de Pequera con la calle de Pedraforca.

Las escaleras son un elemento urbano muy demandado en el barrio por su orografía cargada de cuestas. Entre los equipamientos que demandaron los vecinos, priorizaron un edificio que acogiese la A.V.V. de Ciudad Meridiana (ahora con goteras), un Casal Infantil, un Casal de Joves, un Casal d’Avis  (actualmente situado en un bajo sin habilitar) y un Hotel de Entidades. Así como también reclamaron mejorar los accesos para las personas con movilidad reducida y otras necesidades sociales y urbanísticas y "ellos, (el gobierno de los comuns), lo tradujeron en ‘derechos sociales educación, activación económica y ecología urbana, que más o menos equivale a: PAD (Pla d´Acció del Districte) + PAM (Pla d´Acció Municipal) + Pla de Barri + Eix Besòs", según se explica en el informe vecinal.

Bloques de pisos en Ciutat Meridiana, el barrio más pobre de Barcelona / ARCHIVO
Bloques de pisos en Ciutat Meridiana, el barrio más pobre de Barcelona / ARCHIVO

Los vecinos han hecho recuento de sus demandas y el resultado ni se aproxima a sus satisfacciones, ya que el gobierno de Colau no ha resuelto ni la mitad de las cosas que prometió a este barrio ‘olvidado’ (según los vecinos) y que necesitan. Por ahora, las escaleras mecánicas que unen las calles de Agudes y Rasos de Peguera  está a medio hacer. El tramo entre la carretera y la salida del metro de la plaza está en proceso de ejecución pero la otra mitad de las escaleras, la continuación desde la carretera hasta Torrent del Bosc, sigue sobre plano.

El equipo de gobierno municipal prometió arreglar tres parques infantiles y la respuesta ha sido la eliminación de uno de ellos para implantar un pipí-can que nunca ha sido prioritario para los vecinos. Tras cuatro meses de anunciar un camino peatonal en la calle de Pedraforca, y poco más de un año de retraso para el inicio de unas obras para abrir un camino en esa calle, solo se ha ejecutado una parte de esa modificación urbanística y la fecha límite de ejecución es el 31 de diciembre de 2019.

VILLA DESAHUCIOS’ CONTINÚA CON EL PROBLEMA

En cuanto a la vivienda, un problema clave en el barrio, los vecinos no han visto mejoras. "Cada semana siguen habiendo tres o cuatro desahucios", explican el comunicado de la A.V.V. Ciutat Meridiana. Los vecinos están hartos de la profesionalidad con que se les trata en asuntos de vivienda. Reclaman garantías en el menor tiempo posible y no "pisos de cartón de una o dos habitaciones que anuncian". La mesa de emergencia de vivienda otorga cada mes 18 viviendas y en Barcelona hay más de 190 desahucios al mes. "Por muchas vueltas que le demos las cuentas no salen", opinan los vecinos.

Los vecinos en el número 6 de la avenida de Rasos de Peguera a la espera de la decisión judicial / AO
Vecinos en Rasos de Peguera contra un deshaucio / A.O.

POBREZA ENERGÉTICA

"Han creado el PAE (Punto de Asesoramiento Energético). Algo que estaría bien si ayudara a todos los vecinos, pero no es así", según puede leerse en el mismo comunicado porque no se atiende a las personas que viven como ‘okupas’. "Primero tienen que regular su situación en relación a la vivienda y luego la pobreza energética". Los vecinos aseguran que la mayoría de ‘okupas’ están dispuestos a pagar un contrato social y darse de alta en los suministros básicos sin pinchar las líneas pero la infraestructura municipal no le ofrece ayuda ni acceso a una vivienda social.

ALIMENTACIÓN BÁSICA

"Ante la falta de poder adquisitivo de una parte importante del barrio, se siguen repartiendo alimentos secos sin pensar que muchas de estas familias no tienen medios para cocinar en sus casas". Frente a este desajuste, no hay solución prevista para garantizar este derecho fundamental.

Manolo y 'Fili', delante del bar del primero, que en breve tendrá que cerrar / MIKI
Manolo y 'Fili', dos vecinos del barrio en un bar a poco de cerrar definitivamente / M.S. 

HARTAZGO DE PROMESAS INCUMPLIDAS

"El trabajo que han creado ha sido el desembarco en el territorio de un ejército de dinamizadores monitorizados. Cada uno con su proyecto bajo el brazo para aplicarlo o anexarlo al Pla de Barri y experimentar con los vecinos de Zona Nord como si se tratase de conejillos de India", continúa exponiendo el manifiesto. Se han destinado millones de euros que no han revertido la situación límite en la que se encuentra Ciutat Meridiana. La renta per cápita en este barrio es del 34,3% y las políticas de Colau no han mejorado la situación general del barrio.

No obstante, el manifiesto no solo rinde cuentas a Colau, también reprocha a las últimas tres legislaturas que comprenden los gobiernos de Hereu (PSC), Trias (Convergència) y ahora Colau (Barcelona en Comú) su abandono por este barrio y la cantidad de proyectos prometidos que no se realizaron.

"Algunos de los alcaldes de Barcelona llegaron al barrio prometiendo mejoras, se dieron un paseo o vinieron a hacer campaña electoral y no volvieron a aparecer más, cuentan los vecinos en su comunicado. Ciutat Meridiana alza la voz contra las ineficiencia del gobierno de Colau en uno de los barrios que más votos se ganó".