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La empresa Áltima proyecta la construcción de un pequeño tanatorio privado junto a la masía de Can Valent, en Nou Barris. El pasado 5 de marzo, el plenario del distrito aprobó -con la abstención de todos los grupos de la oposición y los votos a favor del gobierno de Ada Colau-, el Plan especial urbanístico integral y de mejora urbana de los equipamientos que se tienen que construir en la masía y en su entorno. El proyecto, que ejecuta el despacho de arquitectura Batlle i Roig, incluye, además del tanatorio, un centro de servicios de la Administración pública u otros usos de interés público. El edificio dispondrá de cuatro velatorios, según Áltima y el consejero del distrito de Nou Barris, Carlos Izquierdo.

El nuevo tanatorio se tiene que construir en la parte norte de la masía, mientras que el edificio público ocupará la masía de Can Valent y su entorno, según consta en el documento municipal sometido a votación y al que ha tenido acceso Metrópoli Abierta. Tras el visto bueno del Consejo Plenario de Nou Barris, el proyecto tiene que estar 30 días en exposición pública por si se quieren hace alegaciones y, posteriormente, se tendrá que llevar al pleno municipal para su aprobación definitiva. Para ello será necesario que algunos grupos de la oposición que en Nou Barris se abstuvieron -entre ellos ERC, PP, Ciutadans, PSC y PDeCAT- voten a favor. Fuentes municipales no concretaron cuándo se votará el plan en la Casa Gran, lo que podría dejar el proyecto para el próximo mandato.

PROYECTO AJUSTADO A LA LEGALIDAD

Desde el Ayuntamiento precisan que ahora en el pleno de Nou Barris únicamente se ha aprobado la "delimitación de los suelos y usos, pero no los proyectos de construcción de los equipamientos". Para construir el tanatorio, Áltima tendrá que presentar un proyecto constructivo que se ajuste a la legalidad vigente, añaden las fuentes consultadas. Además de los cuatro velatorios, un oratorio y una oficina de atención a las familias. 

Fuentes municipales explican que el proyecto del tanatorio viene de lejos, cuando los servicios funerarios eran de titularidad del Ayuntamiento y Áltima ni siquiera operaba en Barcelona. En un primer momento, los planes contemplaban construir junto al tanatorio un crematorio, pero la oposición vecinal acaba dejando esta posibilidad en vía muerta, recuerdan fuentes de la oposición municipal. Desde Áltima explican que ellos jamás han planteado poner en marcha un crematorio. Este tipo de equipamientos por Ordenanza tienen que estar dentro de un cementerio y en la capital catalana son de titularidad municipal. Los planes también han perdido por el camino el aparcamiento subterráneo. Se prevé que los visitantes del tanatorio puedan dispongan de unas plazas reservadas en el parking del centro comercial Heron City, situado en las inmediaciones. 

EDIFICIO DEL SIGLO XVII

El ámbito de actuación del Plan especial urbanístico se lleva a cabo en terrenos de titularidad municipal situados entre el muro del cementerio de Sant Andreu y la avenida de Rio de Janeiro, 51-59, donde se encuentra la masía de Can Valent. Se trata de un equipamiento, propiedad del Ayuntamiento, que forma parte del catálogo de patrimonial de la ciudad con un nivel de protección C y que impide tocar la volumetría del edificio. La masía es del siglo XVII, pero fue ampliada y modificada el siglo pasado. Los usos originales son agrícolas y residenciales.

El tanatorio se construirá en los terrenos municipales por el "compromiso" entre el Ayuntamiento de Barcelona y Elysius Europa SL (Áltima) que implica una permuta entre la finca de 6.384 metros cuadrados situada en la calle del Escultor Ordoñez 129-169, propiedad de Elysius, por un terreno de 1.551 metros cuadrados que pertenece a las fincas de titularidad municipal situadas en la avenida de Rio de Janeiro 51-59 y 61. Según el consejero técnico, la propuesta permitirá a la ciudad obtener un solar -el antiguo campo de la Damm- para equipamientos de casi 7.000 metros cuadrados, dijo en el pleno del distrito, que puedan dar respuesta a las necesidades de los vecinos. 

SOLAR SIN EDIFICACIONES

Por ahora, la actuación prevé la delimitación de dos ámbitos de dos parcelas, una situada al norte de Can Valent, donde se levantará el tanatorio, que ahora se encuentra libre de edificaciones, y la propia masía, que albergará un equipamiento con servicios de la Administración pública. Ambos edificios estarán separados por un espacio público que tendrá como mínimo 3,5 metros. El tanatorio se levantará en el solar de 1.551 metros cuadrados y tendrá 2.048 metros cuadrados. Los trabajos de consolidación de la masía de Can Valent se llevarán a cabo en una superficie de 572 metros cuadrados. El Plan especial concreta también que el tanatorio costará 3,5 millones de euros, y la rehabilitación de la masía, 750.000 euros.

Curiosamente, el proyecto del tanatorio privado echa a andar unas pocas semanas después de que el pleno municipal finiquitara la funeraria pública que quería poner en marcha el gobierno de Colau y que, en un primer momento, contemplaba la apertura de seis velatorios en Montjuïc y la venta del 15% de las participaciones que el Ayuntamiento tiene de Serveis Funeraris de Barcelona.