La presidenta de la Plataforma Vecinal de Les Corts, Adela Agelet, ha negado que las entidades vecinales, sociales y de comerciantes de su distrito hayan pactado con el Ayuntamiento de Barcelona o con el Fútbol Club Barcelona las mejoras introducidas en el proyecto de ampliación del Camp Nou (más conocido como Espai Barça) que será ratificado por el plenario municipal del próximo 27 de abril. Agelet ha asegurado que la plataforma "no está de acuerdo" con la nueva propuesta, desmintiendo así a la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, (Barcelona en Comú), quien aseguró, durante la presentación del acuerdo entre el consistorio y el club azulgrana, que los vecinos habían recibido con un “tono positivo” la propuesta.

La líder vecinal de Les Corts ha confirmado a Metrópoli Abierta que varias entidades del distrito se reunieron el miércoles con representantes municipales -un día antes del anuncio del pacto- pero que todas ellas mostraron su disconformidad con la remozada propuesta del Espai Barça, El motivo:  “Que no se ha modificado lo básico de nuestras reivindicaciones”, ha subrayado Agelet.  Además, la presidenta de la plataforma ha lamentado que el ayuntamiento “no haya contestado todavía a las alegaciones (de los vecinos)”, aunque espera recibirlas en unos días.

En relación al “tono positivo” del que ha hablado la responsable de Urbanismo, Adela Agelet ha reconocido que uno de los vecinos que asistieron a la reunión del miércoles a título personal “sí que dijo que le gustaba la propuesta. Pero solo hablaba en su nombre, no representaba a ningún colectivo”. Aunque no deja de ser cierto (como ha podido comprobar in situ Metrópoli Abierta) que la mayoría de vecinos y comerciantes -no vinculados a la plataforma ni a los movimientos sociales- han recibido con entusiasmo el proyecto de ampliación de las instalaciones del FC Barcelona.

SOLO UNO DE LOS EDIFICIOS TENDRÁ FINES DEPORTIVOS

Eso no impide que las entidades de Les Corts sigan enrocadas en que la ley califica los terrenos del Barça como zona deportiva y que únicamente se pueden destinar “a ese uso o a zona verde”. Sin embargo, el Espai Barça contará con dos edificios de uso terciario (un hotel y uno de oficinas, con los bajos y la planta bajo rasante dedicados a comercios). Los vecinos aceptan el tercer edificio de diez plantas que está previsto construir porque se destinará a oficinas del club, por lo que interpretan que “sí tiene un uso deportivo” y no fines lucrativos como los otros dos bloques.

En esta misma línea, la presidenta de la plataforma de Les Corts ha exigido que “se deben acotar muy bien los usos comerciales” de los edificios del Espai Barça, porque existe cierto “temor” entre los comerciantes del barrio de que acaben destinados a otro tipo de actividades. No obstante, Janet Sanz ha respondido a Metrópoli Abierta, que el proyecto solo contempla que la planta baja de los bloques se destine “a comercio de proximidad”. También existe cierto resquemor vecinal a que las zonas verdes de la avenida de Arístides Maillol acaben siendo utilizadas por los aficionados para hacer botellón, como ocurre ahora en los jardines de Bacardí, en la Travesera de Les Corts, los dias de partido.

Adela Agelet se ha mostrado confiada en que la Generalitat -que es quien ha de dar el visto bueno definitivo al proyecto una vez sea ratificado por el próximo pleno municipal- “sea exigente con el concepto legal de la recalificación” y se alinee con los postulados que defiende la plataforma. Sin embargo, parece difícil que esto ocurra, porque la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, confirmó durante la presentación pública del acuerdo entre todos los grupos políticos municipales y el Barça que durante estos últimos meses, el Ayuntamiento de Barcelona ha mantenido contactos con la Generalitat para que el proceso de aprobación definitiva del Espai Barça “sea lo más ágil y consensuado posible”.

UN PROYECTO QUE NO SE INTEGRA EN LA TRAMA URBANA

Por otro lado, Xavier Augé, arquitecto y asesor urbanístico de la asociación Les Corts Comerç 08028, también ha criticado el proyecto definitivo del Espai Barça porque “técnicamente no es integrador, no da continuidad a la trama urbana de Les Corts”. Augé ha destacado que las diferentes 'piezas' que conforman el proyecto se han ubicado en el planeamiento urbanístico “de forma arbitraria, sin ninguna justificación técnica”, lo que impide que estén alineadas con las edificaciones ya existentes. Este caos (conceptualmente hablado) de “edificios en mitad de un campo” provocará que “no se creen itinerarios interiores dentro del espacio”, según sostiene el asesor de Les Corts Comerç 08028.

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