El Ayuntamiento de Barcelona fuerza a una farmacia a cerrar porque no tiene rampa de acceso al establecimiento. A pesar de que la infraestructura es imposible de construir porque pondría en riesgo la estructura de todo el edificio, asegura un informe técnico. Esta es la denuncia que Esther Riaza, copropietaria del negocio, ha dado a conocer este miércoles en RAC1.

Se trata de la farmacia Gispert-Riaza, situada justo delante del Camp Nou y que lleva más de 30 años prestando servicio a los vecinos de Les Corts. En la radio, su responsable ha afirmado que hace tiempo quisieron instalar una rampa de acceso, pero tuvieron que desestimarlo porque "era peligroso". Más todavía después de unas obras en la calle que hicieron aumentar el desnivel entre el local y la acera. "Entonces nos dejaron una separación más alta", ha detallado.

Pero es que aún hay más. La primera notificación del Ayuntamiento les llegó el 11 de marzo, con 15 días para alegar. Cuatro días después, el Gobierno aprobó la declaración de estado de alarma. "En aquel período no se podían hacer alegaciones", ha explicado. Así que finalmente las presentaron el 5 de junio. Demasiado tarde para el consistorio, que considera que se presentaron fuera de término.

"SITUACIÓN DESPROPORCIONADA"

La farmacéutica se ha defendido en RAC1 y ha apuntado que el período del estado de alarma "no cuenta" porque durante aquellas semanas no se podían hacer trámites administrativos. Lamenta también no haber podido contactar con nadie del Ayuntamiento para recibir ayuda y considera que "la situación es desproporcionada".

De momento solo les queda la opción del recurso de alzada, aunque mientras la Administración no lo gestione les podrán poner "una multa de 3.000 euros siempre que quieran".

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