En el Barça, no solo Iniesta y Messi saben hacer magia, sacándose de la chistera jugadas y goles imposibles. Los arquitectos y los urbanistas vinculados al club también conocen algunos trucos de prestidigitación. Según la Federacion de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB, el FC Barcelona ha hecho "trampa" en el proyecto de ampliación del Camp Nou (más conocido como Espai Barça) convirtiendo en hoteles, oficinas y zonas comerciales, por arte de birlibirloque, equipamientos deportivos que solo podrían recalificarse como zona verde. “El proyecto del Espai Barça es ilegal”, ha asegurado con contundencia Ana Menéndez, presidenta de la FAVB. Y si al final es aprobado de forma definitiva lo llevarán a los tribunales.

Los vecinos del distrito de Les Corts -agrupados en diferentes entidades y plataformas- han dado un portazo a la propuesta de ampliación del Camp Nou liderada por Josep Maria Bartomeu, que el próximo viernes 27 de abril va a aprobarse de forma definitiva en el plenario municipal del Ayuntamiento de Barcelona con el voto favorable de todos los grupos menos la CUP, y han anunciado que van a intentar por todos los medios posibles que no prospere. “El proyecto no cuenta con el consenso de los vecinos, ha alertado Menéndez. Es más, como ha precisado Adela Agelet, presidenta de la coordinadora vecinal de Les Corts, los vecinos del distrito se sienten “engañados” por el club, por el ayuntamiento, por la alcaldesa de Barcelona,  Ada Colau, y también por los partidos de la oposición, como ya adelantó Metrópoli Abierta.

La jugada de tahúr utilizada por el Barça para colar al ayuntamiento el gol del espai Barça y sacarse de la manga el hotel y los dos edificios de oficinas y usos comerciales es casi de trileros, como ha explicado Dani Navas, profesor de Urbanismo y Ordenación del Territorio en la UPC. Es como si el planeamiento del Barça tuviera cogiera tres bolitas, una por cada uno de los tres usos urbanísticos que le otorga el actual Plan General Metropolitano (PGM) -equipamiento deportivo, zona verde y viales-, y las metiera en una bolsa. Pero mientras nadie mira (o mira hacia otro lado, entiéndase el gobierno de Colau), el club azulgrana habría metido una cuarta bola: la de los usos terciarios, hoteleros y comerciales. Después, habría agitado bien la bolsa “como en una coctelera”, ha indicado Navas, y al volver a abrirla habría aparecido ante el estupefacto público un uso urbanístico antes inexistente con forma de hotel y edificios de oficinas. Magia pura. El truco queda al descubierto  en este documento de la FAVB.

CALLES CONVERTIDAS EN HOTELES Y OFICINAS

El profesor de la UPC ha advertido de que la triquiñuela del Barça “incumple el artículo 98.1 de la Llei d'Urbanisme de la Generalitat de Catalunya y, por supuesto el PGM”, se trata de un artículo que específicamente señala que un equipamiento deportivo (como los terrenos del FC Barcelona) “solo pueden recalificarse como zona verde”. ¿Y donde está la treta para que el proyecto de ampliación haya prosperado? En una torticera argucia legal. La ley no dice explícitamente que “no se puede reducir ni recalificar los terrenos definidos como de uso viario”, es decir para calles y aceras, ha indicado Navas. Dicho de otra manera: “La trampa es que la ley no obliga a respetar algo que no está contemplado” porque es obvio, como en este caso recalificar viales, ha reiterado el profesor de Urbanismo y Ordenación Urbanística.

Los representantes de las diferentes entidades vecinales y de la FAVB que han denunciado la ilegalidad del Espai Barça / XAVIER ADELL
Los representantes de las diferentes entidades vecinales y de la FAVB que han denunciado la ilegalidad del Espai Barça / XAVIER ADELL

Porque eso es exactamente lo que se ha hecho. El Espai Barça ha “movido” el área de influencia directa del Camp Nou hasta que se ha comido la mitad de la avenida de Juan XXIII y el espacio “liberado” se ha tocado con la varita mágica y ¡abracadabra! se ha transformado en un conejo con forma de equipamientos terciarios en la fachada de los terrenos del club que dan a la avenida de Arístides Maillol. Para quitarse el sombrero. “Es perverso, no se pueden hacer hoteles ni edificios ni en zonas verdes ni en viales ni en equipamientos deportivos”, ha denunciado Ana Menéndez. Además, para acabarlo de redondear el ayuntamiento barcelonés ha utilizado el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), que limita el crecimiento hotelero, "para justificar el paso de equipamiento deportivo a hotel” ha desvelado Dani Navas.

El plan de ampliación azulgrana presenta otras incongruencias, como por ejemplo que el actual edificio de viviendas ubicado en la confluencia de la Travessera de Les Corts y Arístides Maillol (calificado también como equipamiento deportivo) “será desalojado y sus vecinos realojados en otras viviendas” porque está fuera de planeamiento, ha lamentado Adela Agelet. Sin embargo, los hoteles se aceptan y se añaden. Además, se han hecho modificaciones que ponen en peligro “la movilidad en el entorno del Nou Camp Nou en los próximos 50 años” y que podrían desencadenar enormes colapsos en el futuro, ha agregado la presidenta de la FAVB.

UN PELIGRO PRECEDENTE URBANÍSTICO

Toda esta lista de agravios ha puesto a los vecinos de Les Corts y a la propia FAVB en situación de alerta, a la espera de si la Generalitat aprueba definitivamente el proyecto del Espai Barça o lo tumba. “Confiamos en que la Generalitat tendrá más seny que el ayuntamiento y no lo aprobara porque solo beneficia al FC Barcelona ”, ha sostenido Menéndez. Si la Generalitat ratifica el proyecto, la FAVB presentara un contencioso administrativo contra la decisión. “A ningún propietario privado se le habría dejado hacer esto. Se acepta porque es el Barça”, ha criticado Dani Navas, alertando de que el Espai Barça “puede sentar un peligroso precedente para futuros proyectos urbanos porque abre la puerta a que todo sea recalificable, saltándose la ley”.

Y como colofón, los vecinos de Les Corts han recordado, a modo de ironía, una cita de Colau que la deja retratada: "La modificación del PGM, la construcción de un hotel en ese lugar no tenia ningún sentido. El propósito de un ayuntamiento no puede estar al servicio de intereses privados, contra la opinión de los ciudadanos y del bien común".  Lamentablemente, y aunque lo parece porque la historia se repite, la frase no hace referencia al hotel del Espai Barça sino al del Palau de la Música. 

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