El albergue de la Fundació Pere Tarrés, situado en la calle Numància de Barcelona, trae por el camino de la amargura a una parte del vecindario de les Corts. El Ayuntamiento de Barcelona convirtió este espacio en un "equipamiento covid" para personas sin hogar con alcoholismo u otras adicciones en activo. Desde entonces, los residentes de la zona no han dejado de detectar consumo de drogas en la vía pública y situaciones de inseguridad. 

El centro, gestionado por la Associació Benestar i Desenvolupament (ABD) en colaboración con la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB), debía funcionar de forma temporal durante el confinamiento y el estado de alarma. Se planteó que dejara de operar en septiembre de 2020. Su función era "garantizar a las personas usuarias de drogas en situación de sin hogar de una opción durante la pandemia". Ahora, con la situación normalizada, el centro sigue activo. 

Una persona drogadicta del albergue de Pere Tarrés de les Corts, dormida en la calle / CEDIDA
Una persona drogadicta del albergue de Pere Tarrés de les Corts, dormida en la calle / CEDIDA

ACTOS INCÍVICOS

El espacio, dirigido por profesionales del CAS Baluard, tiene capacidad para 70 personas. Aún así, muchos de sus usuarios deambulan y consumen sin supervisión por los alrededores. Los vecinos de les Corts dicen que el albergue actúa como dispensador de metadona y narcosala. 

Jaume --un vecino que prefiere no dar su apellido--, apunta a este medio que "desde hace unos meses la situación del barrio se ha vuelto insostenible". El residente explica que los usuarios del equipamiento "se drogan, orinan y defecan en la vía pública", tal y como se puede ver en los vídeos y fotos a los que ha tenido acceso este diario. Añade también que "no respetan el descanso de los vecinos: hacen mucho ruido y chillan". "Parece la Mina", sentencia.

Antonia Canal, propietaria de una frutería situada en la calle Vilamur –muy cercana al albergue–, dice que los usuarios "también realizan actos sexuales a la vista de todo el mundo".

PROXIMIDAD A LOS COLEGIOS

Ambos vecinos coinciden en que la proximidad del centro con los colegios Itaca, Santa Teresa de Lisieux, Anglesola y con la guardería Xiroi pone en peligro a los niños. "Encontramos jeringuillas en el suelo a diario", explica Jaume. "Yo he visto a dos usuarios quemando y fumando heroína al mismo tiempo que pasaban por delante 25 niños del Santa Teresa de Liseux", lamenta Antonia. 

Los usuarios del albergue de Pere Tarrés no solo consumen droga en la calle, sino que también "se emborrachan enfrente de los colegios y duermen en los parques", cuentan los afectados. Antonia Canal, que ha iniciado una recogida de firmas para presentar al Ayuntamiento de Barcelona pidiendo el cierre del "problemático espacio", dice que también ha sido víctima de robos por parte de estas personas. Asegura que le han robado y causado destrozos en su establecimiento en dos ocasiones. Otros damnificados dicen haber sufrido amenazas por parte de los usuarios del centro. 

"EFECTO LLAMADA"

El vecindario concuerda en que "la gestión del equipamiento no funciona". Toni Pagán, otro de los vecinos afectados, explica a Metrópoli que el albergue de Pere Tarrés ha provocado un "efecto llamada" que "motiva la llegada de otros consumidores y narcotraficantes". Fuentes municipales también dicen que trabajadores del centro han confirmado que "se administran sustancias estupefacientes a los consumidores en el interior", como si se tratase de una sala de venopunción, a pesar de no tener las competencias. 

Los afectados han expuesto sus inquietudes a la policía de barrio. El cuerpo policial asignado por los Mossos d'Esquadra confirmó a los vecinos que "incrementarían la presencia por la zona" para garantizar la seguridad del vecindario y, sobre todo, la de los menores que acuden a las escuelas limítrofes. 

Una persona drogadicta del albergue de Pere Tarrés de les Corts, durmiendo en un banco / CEDIDA
Una persona drogadicta del albergue de Pere Tarrés de les Corts, durmiendo en un banco / CEDIDA

EL AYUNTAMIENTO TITUBEA

Los vecinos explican que desde el Ayuntamiento barajan los meses de febrero y marzo para reubicar el equipamiento. Preguntados por este medio, la ASPB y el Ayuntamiento de Barcelona no han querido especificar cuándo se producirá el traslado.

Fuentes del consistorio han señalado que "estos equipamientos pioneros han venido para quedarse" y que, concretamente, el del albergue "funciona con muy buenos resultados de salud". En este aspecto, confirman que "la intención municipal es encontrar un espacio definitivo en los próximos meses" y que "cuando se haya decidido se comunicará". 

LA OPOSICIÓN PRESIONA AL CONSISTORIO

El grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se ha interesado por la problemática. El partido ha explicado a este digital que llevará el caso en forma de proposición al siguiente pleno de barrio, que se celebrará el próximo martes, 5 de octubre. ERC propondrá un "plan de choque" con el que "incrementar la presencia educadores de calle y agentes cívicos, para establecer la mediación y la educación como forma de erradicar y prevenir las situaciones de incivismo y los conflictos de convivencia". También exigirá el "aumento de policía de barrio" y "la creación de un espacio transversal" con representación vecinal y del distrito para construir políticas y resolver conflictos. 

El Partido Popular en Barcelona ha anunciado que realizará una visita este viernes, 1 de octubre, para comprobar el incivismo en las calles que denuncian los vecinos. La concejal de distrito de Les Corts, Irene Pardo, ha explicado a este medio que exigirán en el próximo pleno un incremento policial en la zona de Sants y les Corts, que comparte una sola patrulla nocturna. También, a pesar de que "valoran la labor social que se realiza en el equipamiento", pedirán la mejora de la gestión del equipamiento y la reubicación del mismo a un lugar en el que genere menos molestias. 

Ciutadans se sumará a la queja en el plenario. La formación naranja en Barcelona preguntará al gobierno "cuáles son las medidas que va a tomar para solucionar los estragos" que causa este equipamiento y "pedirá su cierre y la derivación de sus usuarios a otro lugar en el que no haya menores tan cerca". 

Según explican los vecinos, el grupo municipal de JxCat también se han puesto en contacto con los afectados para estar al tanto de los problemas de cara al plenario. El equipo de gobierno del distrito de les Corts ha explicado que está "al tanto de las quejas" y en "constante contacto con los vecinos afectados".

Una persona drogadicta del albergue de Pere Tarrés de les Corts, orinando en la vía pública / CEDIDA
Una persona drogadicta del albergue de Pere Tarrés de les Corts, orinando en la vía pública / CEDIDA

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