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Tensión en las escuelas de Les Corts. La alta concentración de inmigrantes en una sola escuela, la Ausiàs March, ha dado lugar a que este centro tenga un estigma en el barrio. Como consecuencia de este hecho, el Consorcio de Educación de Barcelona decidió distribuir mejor a los niños de la zona. Para evitar que los recién llegados estuvieran todos en un mismo centro, en 2017 el organismo apostó por crear una nueva escuela que justo ahora se está empezando a construir. 

Jordi Marzal, miembro de la AMPA de la escuela Ausiàs March, explica que en el colegio hay muchos niños inmigrantes "y eso a muchos padres no les gusta". Desde hace algunos años, cada primavera, cuando empiezan las preeinscripciones escolares, los padres y madres del barrio eligen como primera opción las otras escuelas públicas de la zona y como última la Ausiàs March. 

"Normalmente quedan plazas libres y, por tanto, hay matrícula viva", explica Marzal. Esto significa que a lo largo del curso en cualquier momento un niño se puede apuntar en el colegio. Como la mayoría de niños que se suelen inscribir en una escuela a mitad de curso son recién llegados, la escuela Ausiàs March cada año aumentaba aún más el número de alumnos provenientes de otros países. 

Solar donde se construirá la nueva escuela de la calle Anglesola / M. B.
Solar donde se construirá la nueva escuela de la calle de Anglesola / M. B. 

LA SOLUCIÓN DEL CONSORCIO

Fuentes del Consorcio de Educación de Barcelona señalan que el alumnado de la escuela Ausiàs March es muy diferente de la composición social que hay en su zona de escolarización, con lo que "antes de llegar a situaciones de segregación" se decidió cerrar el centro en 2017. 

La solución del organismo para evitar la concentración de alumnos inmigrantes fue la de crear una nueva escuela, la Anglesola, que se creó hace dos años y que en estos momentos se encuentra en la antigua biblioteca de Can Rosés.

"El objetivo es intentar crear un equilibrio para que todo el mundo tenga las mismas oportunidades y la misma oferta", explican fuentes del Consorcio. Ambas escuelas se integrarán en el nuevo edificio que se está construyendo en la calle de Anglesola.

OPOSICIÓN AL CIERRE 

Muy a pesar de los padres, los alumnos de la escuela Ausiàs March se trasladarán en el curso 2020 - 2021 a la nueva escuela. Sin embargo, los familiares siguen sin estar de acuerdo con el cierre de un centro con más de 125 años de historia

Según Josefa, vecina de Les Corts, es una "pena" que se cierre una escuela con tanta historia. "Si la quitas eliminas todo su espíritu", señala. Ella tiene a sus dos nietas en el centro y explica que uno de sus puntos fuertes es que tiene una sola línea, lo que permite que los profesores puedan prestar más atención a los alumnos. 

Fachadas históricas que se conservarán e integrarán en la nueva escuela / M. B.
Fachadas históricas que se conservarán e integrarán en la nueva escuela / M. B.

Para otro padre, que prefiere no decir su nombre, el cierre del colegio supondrá que se elimine un modelo educativo que funciona bien. "Cuando mi hijo vaya a la otra escuela, que tendrá dos líneas, pasará a ser uno más y el trato ya no será tan familiar", comenta.

UN CIERRE PROGRESIVO 

El cierre de la escuela Ausiàs March se está haciendo de forma progresiva. En los dos últimos cursos escolares se han empezado a ofrecer menos plazas de preescolar. De hecho, solo se ofertan plazas para aquellos alumnos que tengan hermanos en el centro

Paralelamente, hace poco que han empezado las obras de construcción de la nueva escuela de Les Corts, que estará ubicada entre las calles de Anglesola y Numancia. Los operarios están preparando el terreno para hacer la cimentación del que será el nuevo centro escolar. Está previsto que para el curso 2020-2021 abra el nuevo colegio, del que aún no se sabe el nombre. 

Según explica el director del centro Anglesola, Toni Otero, el nuevo centro tendrá dos líneas y ofrecerá formación desde preescolar hasta sexto de primaria. Una de las características del edificio es que mantendrá la fachada de dos casas históricas de la calle Anglesola, las del número 32 y 34.