El conflicto de los vecinos de Les Corts por el proyecto del Arzobispado, que significaría la eliminación de los jardines protegidos por Patrimonio de Can Capellanets, se encuentra en un momento decisivo. Este viernes se llevará a cabo la votación de un Pla Especial en el pleno municipal que decidirá si finalmente la iniciativa tira adelante o se detiene su ejecución.

Pese a que la diócesis ha mantenido conversaciones con el consistorio para defender la construcción de una residencia privada para la tercera edad, ha dado la espalda al vecindario desde que éstos se negaran a dialogar debido a la figura que los sacerdotes impusieron como mediador.

EL EJECUTOR DE PUIG ANTICH

Para atender a las peticiones de diálogo de los vecinos de Les Corts, quienes no desisten para evitar la destrucción de estos elementos patrimoniales del barrio, desde el Arzobispado fue la figura de Carlos Rey la que se presentó para mediar entre las partes, tal y como informan fuentes del tejido vecinal de la zona a Metrópoli Abierta.

Al conocer de quien se trataba, los residentes se negaron a negociar con la diócesis mientras se mantuviera esta figura. Y es que Rey fue el juez militar que firmó la condena a muerte por delito de lesa humanidad de Salvador Puig Antich en 1974, antifascista barcelonés miembro del Movimiento Ibérico de Liberación que tras esta orden fue ejecutado a garrote vil.

SIN CONVERSACIONES

Lejos de poder acordar otra figura para establecer las conversaciones o hacerlo de manera directa, los sacerdotes se han negado a dialogar con el vecindario al quedar descartada esta imposición, poco antes del pasado verano.

Desde entonces, diversas asociaciones y plataformas han intentado contactar sin éxito con el Arzobispado en numerosas ocasiones, que han dado largas e ignorado las peticiones. Tan solo han atendido a los requerimientos del consistorio barcelonés para llevar a cabo su cometido.

VOTACIÓN EN EL PLENO

Este viernes se producirá una votación decisiva. El Pla Especial que contempla las reformas que los sacerdotes quieren llevar a cabo se someterá a votación y, en caso de contar con luz verde en el pleno, el proyecto podrá tirar adelante.

Por contra, si el consistorio tumba su aprobación, se podría crear una comisión para trabajar el proyecto, que ya fue aprobada en el Consejo Plenario del Distrito de Les Corts en julio de 2017. El resultado, pues, se conocerá en cuestión de horas.

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