Tras dos años de reuniones con vecinos y comerciantes, algunos a favor y otros en contra del proyecto, el Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado las obras para implementar la Superilla de Horta, que afectará principalmente a las calles Fulton, Horta, Feliu i Codina y Chapí. Con ello, el objetivo es desviar a los vehículos que cruzan el casco antiguo del barrio para dirigirse a la Ronda de Dalt.

El proyecto comporta convertir Fulton y su continuación por la calle Horta en una zona de plataforma única, por la que los vehículos podrán seguir circulando, aunque con velocidad restringida. En estas calles, se prevé instalar nuevo mobiliario urbano y jardineras que impedirán que los vehículos puedan aparcar fuera de las zonas de carga y descarga.

Las obras de este tramo se realizarán en dos plazos. Se ha empezado por la calle Fulton y se prevé acabar los trabajos en diciembre. En enero empezarán en la calle Horta y se prolongarán hasta marzo.

FELIU CODINA

Las otras actuaciones se concentran en la zona de la calle Feliu Codina, que de Chapí a Eduard Todà pasará a ser de plataforma única (la acera estará al mismo nivel que la calzada) y la continuación hasta Mestre Dalmau dejará de tener doble dirección, lo mismo que la calle Chapí en el tramo entre Feliu Codina y Martí Alsina.

Las máquinas trabajan desde hace una semana en la calle del Canigó, una de las entradas a la calle Feliu Codina, donde se pretende evitar urbanísticamente el giro ilegal de los vehículos que circulan por Fabra i Puig en dirección al parque de Nou Barris.

MENOS PLAZAS DE APARCAMIENTO

Una de las principales preocupaciones de los vecinos de Horta, como se hizo evidente en las sesiones de trabajo de la Superilla abiertas a los vecinos, es la pérdida de plazas de aparcamiento, que en el proyecto final del Ayuntamiento se limitan a 28 menos de las actuales. Por contra, se ganarán espacios de carga y descarga.

El Ayuntamiento también prevé instalar zonas de estancia en los nuevos espacios creados por la reurbanización de estas calles. Con estas acciones, el consistorio espera reducir los 3.000 vehículos que atraviesan diariamente el casco histórico de Horta.

Este es el cuarto proyecto de superilla impulsado en Barcelona. El primero, el del Poblenou, es el que más controversia ha provocado, mientras que la de Sant Antoni se ha estrenado con el nuevo mercado que ha tenido una gran acogida.