Por tercera vez consecutiva, los vecinos de los barrios de Can Baró y El Carmel, del distrito Horta-Guinardó, cortarán el tráfico en la plaza Sanllehy. En esta ocasión, y al margen de insistir en sus quejas por los recortes y cambios en diferentes líneas de autobús, especialmente la del Nº24, la reivindicación vecinal de este jueves (a las 19:00) va a centrarse notablemente en reclamar que vuelvan a activarse las obras para que la Línea 9 del metro abra la estación que llevará el nombre de la plaza. 

Los vecinos, que ya se manifestaron convocados por sus respectivas asociaciones la pasada semana y la anterior, siguen considerando que la gran solución para el transporte en la zona sería reanudar las obras de la Línea 9, que hace ya años quedaron sin terminarse y que provocó que nunca se hayan podido abrir las estaciones de Sanllehy y El Putxet. Fue por motivo de la crisis económica, que golpeó a toda Barcelona y, en concreto, a esta Línea 9, que quedó partida en dos y que así funciona por el resto de la ciudad.

Desde hace días, se han repartido pasquines por todos los barrios y se han pegado carteles con el lema de la manifestación, que esta vez será: 'Prou retallades i Linea 9, ja!'

"Siempre fue una reivindicación prioritaria. Disponer del metro en la plaza Sanllehy era magnífico para poder bajar a Barcelona, enlazar con otras líneas y paliar los problemas de los autobuses", refiere Josep, uno de los miembros de la Asociación de Vecinos de Can Baró. "Cuando se pararon las obras, la estación estaba prácticamente hecha sobre la plaza Sanllehy, pero se llevaron la tuneladora, dejaron de perforar y nunca más se supo. Además, nos dejaron un regalo..."

El regalo al que se refiere es que la plaza Sanllehy quedó convertida en un búnker de hormigón, lleno de material de construcción sin utilizar y, evidentemente, sin la plaza pública que había existido hasta entonces. Pasaron los meses y, a pesar de las protestas vecinales, todo quedó igual, ya que el consistorio insistía en que se reanudarían las obras en cualquier momento. No fue así, y los vecinos de quedaron frente a un enorme muro de cemento.

Pasquín que convoca a la manifestación de este jueves / MIKI
Pasquín que convoca a la manifestación de este jueves / MIKI

Finalmente, tras comprobar que la financiación para reanudar la Línea 9 era una quimera, el ayuntamiento decidió sacar todos los trastos y hacer caso a los vecinos: si no hay estación, devuélvanos la plaza. Eso fue lo que ocurrió, y desde entonces la plaza -con otro formato respecto a la anterior- funciona como tal.

Sin embargo, el tema ha vuelto a aflorar en los últimos tiempos debido a los recortes y cambios en las líneas de autobuses que unen los dos barrios con el resto de Barcelona. En especial, la línea del 24, que va sobrecargada debido a que la utilizan muchos turistas para acceder al Parc Güell o a las baterías antiaéreas del Turó de La Rovira; y, sobre todo, porque ahora muere en la plaza Catalunya, cuando antes proseguía hasta el Paralelo.