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Irrumpe de nuevo el conflicto por los terrenos de la calle Encarnació, en Gràcia. Los vecinos de la zona, agrupados en el colectivo "Salvem l'Alzina", han denunciado el estado de abandono del jardín de la encina y exigen al Ayuntamiento que se lleven a cabo medidas más "ágiles y contundentes" contra la empresa gestora, Encarnación Invest SL.

Según informa la plataforma de vecinos, tras el desahucio efectuado en febrero se prohibió el acceso al espacio a las vecinas que se encargaban de él desde hace medio año y solo se permitió acceder a la gestora inmobiliaria de la propiedad para poder apuntalar las casetas por peligro de derrumbe.

TERRENO PRECINTADO

Sin embargo, un mes después se informó al juzgado de que las obras estaban yendo más allá y se habían destruido elementos de las edificaciones antes de tapiarlas. Además, se había llenado el jardín de ruinas y los obreros estaban pernoctando allí y haciendo fuego, lo que llevó al precinto de la finca.

Desde entonces, el espacio ha quedado abandonado con la única atención de los miembros del colectivo "Salvem l'Alzina" y otros vecinos. Entre otras acciones, han organizado riegos populares para preservar el patrimonio desde su lado del muro.

BASURA ACUMULADA

Los vecinos han observado que, a pesar de que se impuso una multa a los propietarios, el estado del lugar sigue sin mejorar. Según ellos, el amianto que se extrajo del garaje sigue en el jardín, así como la madera de los árboles que se talaron. Todo ello se ha unido a las ruinas existentes y la basura generada por los obreros, que permanecen en los terrenos de l'Encarnació.

Este "estado lamentable" supone un peligro no solo para el medio ambiente sino para la salud del barrio, así que el colectivo ha avisado tanto a la Síndica de Greuges como la Agencia Catalana de Residuos, que han abierto expediente.

ENCINA BICENTENARIA

Los vecinos exigen al Ayuntamiento que o intervenga para proteger y preservar el patrimonio natural y arquitectónico o autorice a la plataforma a cuidarlo.

La plataforma vecinal "Salvem l'Alzina" busca salvar el espacio de la finca de Encarnació donde hay la encina bicentenaria y convertirlo en una guardería, vivienda pública y jardín abierto a todos.