La reforma integral del mercado de la Abaceria, en la Vila de Gràcia, lleva camino de eternizarse. En julio de 2018, el equipamiento de la Travessera de Gràcia echó el cierre y los comerciantes se trasladaron a la carpa provisional, en la parte norte del paseo de Sant Joan. La idea inicial del Ayuntamiento de Barcelona era que los trabajos estuvieran acabados a finales de 2020 o principios de 2021. Pero con las obras todavía por comenzar, este calendario no se cumplirá ni por asomo.

Según el gerente del Instituto de Mercados de Barcelona, Màxim López, ahora el timing municipal es que la obra esté acabada la primavera de 2022, pero parece difícil que se pueda cumplir. "Es una previsión. Podremos hacer un calendario más ajustado cuando hayamos adjudicado la obra", admite el alto cargo municipal. Y esta fase de los trabajos todavía no ha llegado. De hecho, ni siquiera ha empezado el derribo de la parte externa del mercado. Lo que sí que se ha ejecutado es la demolición de las estructuras internas, o al menos de una parte de ellas.

Una de las entradas de la Abaceria, clausurada / JORDI SUBIRANA
Una de las entradas de la Abaceria, clausurada / JORDI SUBIRANA

MATERIAL NOCIVO PARA LA SALUD

Ahora mismo, el Ayuntamiento está en pleno proceso para adjudicar los trabajos para desmontar los 9.000 metros cuadrados de la cubierta de amianto que se tenía que empezar entre octubre o noviembre. Oficialmente, ahora la retirada del material nocivo para la salud se hará en diciembre, pero las obras se podrían dejar para después de Navidad porque coincide con la campaña de Navidad. "Hay que hablarlo con los comerciantes", comenta López. El entorno de la Abaceria está lleno de tiendas y los comerciantes son partidarios de esperar a enero, explica uno de ellos.

Los trabajos de desmiantado requieren de una empresa especializada y de un tratamiento muy específico y cuidadoso para garantizar la salud de las personas del entorno. Según explica El País, esta parte de la demolición se adjudicó a principios de año a la empresa AGD por un valor de 50.000 euros, pero la demanda de una mayor seguridad por parte de la plataforma de afectados, unos 200 vecinos y comerciantes, obligó a licitar de nuevo la obra, esta vez por valor de 665.000 euros (IVA incluido). En verano, el procedimiento quedó desierto por un defecto de forma. Y ahora, según López, se está ultimando el proceso para adjudicar de nuevo los trabajos.

TRABAJOS PARADOS

En conversación con Metrópoli Abierta, uno de los integrantes de la plataforma montada por la presencia de amianto, Àlex Garcia, explica que a ellos no les consta ningún cambio de fecha, aunque tienen pendiente reunirse con el consistorio. Garcia explica que los trabajos están parados desde la primavera. Se paralizaron tras el inicio de las movilizaciones vecinales. Desde la plataforma se sigue reclamando que los trabajos de retirada del amianto se hagan con la máxima seguridad para la salud de las personas. 

Ahora mismo, el mercado de la Abaceria presenta un estado total de abandono, con el edificio degradado, lleno de grafitis. El perímetro está todo vallado, para evitar que nadie pueda entrar en el interior, pero sin que haya el más mínimo mantenimiento. Las fincas de vecinos están muy pegadas al equipamiento y en varios balcones hay pancartas en las que se exige garantizar la seguridad en la retirada del amianto.

El interior del mercado de la Abaceria / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
El interior del mercado de la Abaceria / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

CUATRO O CINCO MESES

La retirada del amianto comportará la instalación de una gran carpa para encerrar las partículas de fibrocemento. Dicho de otra forma, el mercado quedará envuelto y confinado por un plástico semejante a las lonas de circo. Según el gerente de los mercados barceloneses, estos trabajos se prolongarán durante cuatro o cinco meses, tras los que se empezará la construcción del nuevo mercado. La idea era que el equipamiento se iniciara en abril, pero que se cumpla el calendario dependerá de cuando se saque la uralita con el amianto.

Del viejo mercado de la Abaceria se conservará la estructura metálica exterior, que está protegida por el catálogo del patrimonio. El nuevo equipamiento, con dos plantas de calle y dos plantas subterráneas, contará con una superficie de casi 3.600 metros cuadrados. El edificio tendrá 43 paradas de alimentación y otras 13 exteriores que no serán de alimentación. También dispondrá de un autoservicio, un espacio de economía coloborativa, un parking con 52 plazas, almacenes y despachos, entre otras zonas.

El mercado de la Abaceria, con una pancarta en un balcón / JORDI SUBIRANA
El mercado, con una pancarta de protesta en un balcón / JORDI SUBIRANA