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La noche de Halloween, mientras algunos salían de fiesta, los jóvenes del bloque de Ca la Trava se hacían con otro local en la calle Torrent de les Flors: Ka la Kastanya. “No hemos encontrado fantasmas, pero sí un edificio vacío y en desuso, propiedad de una sociedad pantalla de la megainmobiliaria Elix, que se dedica a expulsar vecinas de sus hogares por toda la ciudad”, ironizaron los nuevos inquilinos a través de un comunicado al que ha tenido acceso Metrópoli Abierta.

Pero la paz duró poco. Este lunes por la mañana, tal como han desvelado a través de sus cuentas en las redes sociales, la policía y la promotora inmobiliaria han aparecido al lugar okupado con los artefactos necesarios para derruir el edificio. Finalmente, la presión social y la fuerte movilización vecinal han frenado el desalojo. Por ahora.

 

 

“CONTRA LA ESPECULACIÓN, UN BUEN CASTAÑAZO”

Desde este fin de semana sabían que la situación podría producirse. Es por eso que, para curarse en salud, organizaron un “desayuno caliente” –con castañas, pan y café– en la calle por si “venían los boniatos” (una forma “disimulada” de referirse a la policía). “¡Contra la especulación, un buen castañazo!”, exclaman en Twitter.

Se trata de un grupo de jóvenes de Gràcia que, según aseguran, “no pueden acceder a una vivienda en el barrio”. Enumeran: “alquileres imposibles, salarios miserables, mobbing inmobiliario, desahucios y desalojos nos empujan a organizarnos para recuperar lo que necesitamos, un techo”. “Seguimos y seguiremos construyendo, compartiendo y resistiendo juntas; creando oasis de vida en comunidad en medio de las ruinas de la avaricia capitalista”, se comprometen.

EL DESALOJO DE CA LA TRAVA

Cabe recordar que el jueves 18 de octubre, los Mossos d'Esquadra desalojaron Ca la Trava, propiedad de La Llave de Oro, que ya estaba bajo previo aviso. Este suceso desató la “rabia” de los okupas que causaron varios disturbios y destrozos en el barrio, quemando contenedores y arremetiendo contra algunas inmobiliarias y cajeros.