El Ayuntamiento de Barcelona quiere proteger el casco antiguo de Gràcia y su tejido urbano e histórico. Con este objetivo, el gobierno municipal ha aprobado este mismo jueves la revisión del catálogo patrimonial de la Vila de Gràcia. El consistorio revisa las fincas protegidas y define los criterios de intervención para su preservación. Además, se ha licitado la redacción de una Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) en los cascos históricos de los distintos barrios para revitalizarlos y ordenar los usos. El gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni han ordenado una suspensión de las licencias de obra nueva y de las grandes rehabilitaciones durante un año mientras se redacta la modificación.

La teniente de alcaldía de Urbanismo, Janet Sanz, y el concejal de Gràcia, Eloi Badia, han presentado los planes municipales en rueda de prensa. que supondrán actuar sobre 218 hectáreas y 5.188 parcelas. El ejecutivo municipal protege otras 25 fincas individuales y otros 10 nuevos conjuntos. El total de edificios que se preservan son 457, pasando de 564 a 1.021 las parcelas con algún tipo de protección. Según Sanz, Gràcia es uno de los distritos de Barcelona más afectados por la especulación, a la que se quiere poner freno con las citadas medidas. "Queremos dar una visión social al urbanismo".

LAS CASITAS DE ENCARNACIÓ

Los nuevos elementos arquitectónicos recibirán un nivel de catalogación C. Esto significa que si se lleva a cabo algún tipo de intervención, las fincas deberán mantener la volumetría original y recuperar los elementos originales. El catálogo, que ahora está exposición pública, mantiene la Casa Vicens y el Park Güell como Bienes Culturales de Interés Nacional e incluye las casitas de la calle de la Encarnació.

Uno de los elementos más importantes que se protege es el conjunto de la Vila de Gràcia, que concentra la mayor parte del tejido histórico, situado entre la Via Augusta, la avenida de la Riera de Cassoles -la antigua avenida del Príncep d'Astúries-, Travessera de Dalt y las calles del Escorial, Bailen, Còrsega y Diagonal. El conjunto lo forman 390 edificaciones que se levantaron como muy tarde en 1932. El Ayuntamiento prohíbe cualquier derribo total o parcial sin un informe preceptivo municipal que lo autorice

PROHIBIDOS LOS DERRIBOS

Los planes municipales también obligan a conservar los patios y los jardines de las fincas de la Vila de Gràcia y de parte de los barrios de la Salut, Vallcarca i Els Penitents, el Camp d’en Grassot i Gràcia Nova. Del total de 35,2 hectáreas verdes, unas 20,8 se encuentran en fincas de titularidad privada. El consistorio defiende la necesidad de consolidar el papel medioambiental de estos espacios.

Paralelamente a la ampliación del catálogo de patrimonio, el Ayuntamiento ha licitado la redacción de la MPGM en el ámbito del tejido histórico de los barrios de Gràcia, la mayoría de los cual se encuentra en la propia Vila de Gràcia. El objetivo será fomentar los usos de vivienda y las actividades que dan servicio. El concurso  se adjudicará a principios de 2020 y se espera que pueda estar listo a finales del próximo año. La decisión va acompañada de una suspensión de licencias de obra nueva y de grandes rehabilitaciones. También quedan prohibidos los derribos y las actuaciones en patios y jardines.

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