Interior del solar okupado / CEDIDA
Interior del solar okupado / CEDIDA

Un "estercolero" okupa pone en pie de guerra a los vecinos de Vallcarca

Los residentes critican la inacción municipal ante una okupación que suma seis años

Periodista
Actualizado: 09/06/2021 17:38 h.

Los problemas para los vecinos de Vallcarca i els Penitents no dejan de incrementarse. La eliminación de zonas verdes para la construcción de edificios tiene al barrio en pie de guerra desde hace meses, pero esta no es más que una de las cuestiones que provocan el descontento.

Los asentamientos okupas con los que cuentan los residentes también son motivo de preocupación. Uno de ellos, situado en el número 106 de la calle Gomis, mantiene a los residentes en especial alerta.

Entre los montones de chatarra almacenados, la presencia de ratas y otras problemáticas es una realidad. Mientras la cifra de roedores y la conflictividad van en aumento, el recinto sigue okupado y es fronterizo a una escuela que se enfrenta diariamente a una situación insufrible.

QUEJAS A PIE DE CALLE

Lorena, vecina de Vallcarca, no entiende qué está pasando. Esta mujer califica de “incomprensible” el hecho de que la escuela y el asentamiento estén “pared con pared” y lamenta que no se haga nada para resolver la situación. “Cuando los niños salen al patio, ¿qué hacen? ¿Jugar entre ratas si algunas se escapan de allí?”, cuestiona.

Para Jordi, otro residente, esta realidad es una “vergüenza”. El vecino explica que “pasan los años y eso sigue siendo una chatarrería”, un espacio insalubre. Además, afirma haber presenciado “ratas corriendo” en calles cercanas a la finca okupada. Roser, quien lleva más de tres años en el barrio, lamenta haberse "acostumbrado" a vivir cerca del solar okupa, ya que la parcela estaba en esta situación desde que llegó.

“ESTERCOLERO”

Fuentes cercanas a la escuela Lexia, limítrofe con el asentamiento, señalan que están arrastrando esta problemática desde hace “cinco o seis años”, un tiempo en el que los okupas han alternado vivir allí con usar el recinto para “almacenar chatarra”. Actualmente, se está utilizando a modo de residencia y los perjuicios no cesan. “Hacen barbacoas, sus necesidades, nos tiran pilas y cuchillos oxidados” denuncian. El alumnado, además, “es de educación especial”, lo que incrementa la peligrosidad de estos hechos.

La “insalubridad” a la que están expuestos debido a este “estercolero” es otra cuestión que provoca especial preocupación. Ante la presencia de “ratas” y otros animales procedentes del asentamiento, el colegio se ha blindado para proteger a sus alumnos con “matarratas, matacucarachas” y otros productos. Además, el centro tiene contratada a una “empresa de exterminio que pone trampas” a modo de refuerzo. Pese a todo este esfuerzo, en el patio todavía se pueden ver algunos insectos característicos “de entornos de falta de higiene”.


Ratas en el solar okupa / CEDIDO

Entre los indeseables sucesos que ha tenido que sufrir el centro, también se encuentran los robos. “Un año nos desapareció parte del plomo y nos quedamos sin electricidad”, lamentan. Los okupas también han llegado a hacer suyo el vado del colegio, donde han aparcado su furgoneta en algunas ocasiones dificultando la descarga de mercancías en la escuela.

“SIEMPRE ACABAN GANANDO”

Las mismas fuentes lamentan que, pese a intentar que desalojen a estos conflictivos okupas por todas las vías legales, la administración no deje de poner trabas y los okupantes realicen todo tipo de artimañas para que no se les pueda desalojar. “Es tal el desgaste... Siempre acaban ganando ellos”, subrayan.

La crítica al papel del Ayuntamiento es absoluta, ya que ha justificado con diferentes argumentos su inacción respecto a este caso. Entre las respuestas procedentes del consistorio, se encuentra la que indica que “la propiedad debe hacerse cargo”. Actualmente, el solar es de propiedad compartida de una familia barcelonesa.

El solar okupa y la escuela Lexia, separados por un único muro / CEDIDA
El solar okupa y la escuela Lexia, separados por un único muro / CEDIDA

“EL AYUNTAMIENTO LO PERMITE”

A Montse, una vecina de la calle Gomis que habla en representación de numerosos residentes de la vía, le cuesta creer que el número 106 continúe con una okupación que suma años. Esta residente recuerda que desde la pandemia ya han sufrido otras okupaciones en la calle, como las de los números 38 y 42 en las que se consiguió desalojar a los okupas.

Con el solar del número 106 no han tenido la misma suerte. Y no ha sido por no intentarlo. Los vecinos de la zona se conjuraron contra estos sucesos, consiguiendo "350 firmas" que presentaron en el "distrito de Gràcia". Como explica Montse, tras presentar los avales y ser insistentes pidiendo el desalojo consiguieron un "acuerdo" para que el recinto se convirtiera "en un paso de peatones entre la calle Gomis y la calle de Esteve Terradas". Pese a ello, los trabajos no se han llevado a cabo. "La última citación judicial para poder sacar a las personas era el 28 de abril. Era la tercera vez, y dijeron que no lo podían hacer porque había niños pequeños", relata tras asegurar que estos okupas rumanos "tienen buena relación con los okupas de Vallcarca y les apoyan para evitar su desalojo".

Montse asegura que los vecinos "sufren un perjuicio", y lo ejemplifica con una residente que tiene "un piso por alquilar en la calle y no lo puede hacer" por la conflictiva presencia de los okupas y la insalubridad del lugar, que cuenta con la presencia de "ratas que saltan por el muro y van al patio del colegio donde hay niños jugando". Finalmente, apunta a las mafias como encargadas de conseguir parcelas como la de la calle Gomis para su posterior okupación. "Esta gente está allí porque hay unos buitres que viven a costa de ellos, en estos solares han entrado coches de alta gama. Esto es un negocio contra el ser humano, no es forma de vivir", sentencia.

Límite del patio de la escuela Lexia con el solar okupa / RP
Límite del patio de la escuela Lexia con el solar okupa / RP

“BADIA NO HACE NI CASO”

Desde la Associació de Veïns Pro-Vallcarca lamentan la gran cantidad de “asentamientos” que tiene el barrio. Explican que, en la parcela, había anteriormente una “especie de garaje y lo echaron al suelo”.

Respecto a esta okupación, aseguran que el concejal “Eloi Badia no hace ni caso” pese a que “se le ha dicho por activa y por pasiva”, ya que el barrio cuenta cada vez con más solares de este tipo.

“Hay una serie de gente alternativa que está viniendo a Vallcarca desde toda Barcelona”, lamentan respecto al incremento de los okupas.

"ESTAMOS COMPLETAMENTE BLOQUEADOS"

Desde la propiedad de la finca okupada, explican que se encuentran "completamente bloqueados", y que no logran encontrar ninguna salida para que cese la actual okupación del solar.

"Llevamos seis años pagando abogados, pagando, por la finca, y no nos dejan edificar ni hacer nada", lamentan. Las mismas fuentes subrayan que "el terreno no lo quiere nadie" y que el Ayuntamiento tampoco mueve ficha para desencallar esta situación.

ALTERNATIVA HABITACIONAL

Fuentes municipales apuntan que el solar "es una propiedad privada y está pendiente de fecha de lanzamiento promovido por los propietarios del terreno", y que el consistorio "tiene constancia de la okupación desde otoño de 2015".

Además, aseguran que "desde entonces se hace seguimiento por parte de los servicios sociales de las personas que viven", así como que se trata de un "caso de infravivienda y se ha ofrecido una alternativa habitacional".

El terreno tiene "calificación 7a", de "sistema de equipamientos comunitarios", y según las mismas fuentes "está previsto poder urbanizarlo de forma provisional más adelante". Finalmente, indican que "el Distrito de Gràcia ha hecho seguimiento de la situación de este terreno a través de los diferentes espacios participativos de forma conjunta con el vecindario".

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