Ca la Trava está a un paso de ser historia. Esta semana han dado comienzo las obras para derruir el mítico edificio de Travessera de Gràcia que llevaba dos años okupado por jóvenes. Una lona de color verde cubre ahora el edificio al completo. No queda ni rastro de rebeliones, ni murales, ni rastro de okupaciones. Y los de Ca la Trava han guardado silencio al respecto en las redes sociales.

Tal como ha podido saber Metrópoli Abierta, la propiedad del inmueble (La Llave de Oro) ha contratado a miembros de seguridad privada para que se coordinen con los Mossos d'Esquadra e impidan el acceso a los okupas que ejercen presión contra el derribo. Este miércoles han empezado a demoler la parte que corresponde a la azotea y en un mes creen que habrán terminado con su trabajo. Entonces, empezará la construcción de pisos de lujo.

UN TENSO DESALOJO

El desalojo que se produjo en octubre de 2018 desató la “rabia” de los okupas que causaron varios disturbios y destrozos en el barrio, quemando contenedores y arremetiendo contra algunas inmobiliarias y cajeros. Luego, algunos de los inquilinos se desplazaron hasta otro edificio que bautizaron como Ka la Kastanya.

Cabe recordar que el mismo consistorio de Ada Colau se mostró en contra de la idea de derribar el edificio. De hecho, el desalojo se llevaba postergando desde abril de 2017, cuando se dictó la primera orden judicial. Miembros de los comuns en el Ayuntamiento manifestaron su consternación con el caso y pidieron prorrogar el desalojo o que, por lo menos, no se produjeran conflictos.