El coronavirus ha paralizado todas las obras públicas de Barcelona, salvo aquellas que son urgentes. Entre los mercados municipales, los dos proyectos más importantes que han quedado en suspenso son la remodelación del mercado de la Abaceria, en la Vila de Gràcia, y la construcción del nuevo equipamiento de Sant Andreu, en la plaza del Mercadal. En el caso de la Abaceria, el parón de los trabajos ha obligado a dejar el desamiantado a medias.

La retirada del amianto se empezó propiamente a principios de marzo. "Consta de cuatro fases y solo se ha podido concluir la primera", explica el gerente de los mercados municipales, Màxim López. "Aunque se decretó la suspensión, los trabajos continuaron durante una semana. Por seguridad, esa parte del desamiantado se tenía que acabar". La cubierta con amianto tiene unos 9.000 metros cuadrados.

REDACCIÓN DEL PROYECTO, EN MARCHA

La última previsión es que la reforma integral de la Abaceria pueda estar acabada la primavera de 2022, aunque habrá que ver si se puede cumplir. "Ahora llevamos tres semanas sin trabajar. Dependerá del tiempo que dure el confinamiento", avanza el gerente. En cualquier caso, añade, que la redacción del proyecto ejecutivo de la obra sigue en marcha. Los arquitectos no han parado y los comerciantes de la Abaceria siguen funcionando con normalidad en la carpa provisional que abrió en julio de 2018 y que está instalada en la parte norte del paseo de Sant Joan.   

Del viejo mercado de la Abaceria se conservará la estructura metálica exterior, que está protegida por el catálogo del patrimonio. El nuevo equipamiento, con dos plantas de calle y dos plantas subterráneas, contará con una superficie de casi 3.600 metros cuadrados. El edificio tendrá 43 paradas de alimentación y otras 13 exteriores que no serán de alimentación. También dispondrá de un autoservicio, un espacio de economía colaborativa, un aparcamiento con 52 plazas, almacenes y despachos, entre otras zonas. El proyecto tiene un presupuesto que ronda los 25 millones de euros.

Imagen del nuevo mercado de Sant Andreu / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Imagen del nuevo mercado de Sant Andreu / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

SANT ANDREU

El mercado de Sant Andreu es el segundo gran proyecto paralizado. Según el Ayuntamiento, la obra debería estar lista a finales de este año. La construcción se empezó a finales del verano pasado tras ser demolido el viejo edificio "El tiempo que hemos perdido hasta ahora es recuperable, pero si se alarga más el parón habrá, lógicamente, retrasos", indica el gerente. El coste de la reforma es de unos 9,5 millones. Toda la estructura exterior será de cristal. El equipamiento tendrá dos plantas, una, a pie de calle, donde se ubicarán las paradas de productos frescos (18 establecimientos, más un restaurante) y las de productos no alimentarios (con cinco locales), y otra subterránea, con los espacios de logística. El inmueble también dispondrá de lugar para las oficinas y una sala de actos.

AJUSTES PRESUPUESTARIOS

La construcción de estos equipamientos, al igual que otros proyectos de la ciudad, se podría ver afectada también por el cambio de presupuesto que tendrá que llevar a cabo el Ayuntamiento para afrontar las necesidades de la crisis económica y social que dejará el coronavirus. Como explicó la regidora de Hacienda, Comercio y Mercados, Montserrat Ballarín en una entrevista en Metrópoli Abierta, las cuentas municipales y las ordenanzas fiscales se tendrán que revisar. "Hace unas semanas, no era tan solo válido, sino que era un muy buen presupuesto para afrontar el mandato. En apenas un par de semanas, el panorama se ha trastocado profundamente y en estos momentos parece claro que el presupuesto necesitará ajustes".

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